17 de febrero de 2013 / 07:38 p.m.

México • La madre, el padre y los hijos que vivieron felices han dejado de ser la imagen de familia que el entretenimiento, ha desplazado poco a poco, para mostrar historias más cercanas a la realidad, ya que según cifras del Inmujeres, las familias monoparentales comandadas por mujeres son el porcentaje más alto, con más de 5 millones en el país.

Este fenómeno descriptivo se ha extendido a la televisión, el cine y el teatro, pues, “la visión de la familia se está transformando y el cine, la tv, los medios de comunicación somos espejo de la sociedad. Según dicen que somos causantes, pero creo que somos más reflejo”, expresó Claudia Lizaldi, quien participa en Mi mejor regalo, una cinta en la que Plutarco Haza se hace cargo de su hija de ocho años.

Moisés Arizmendi, quien actuó en Nos vemos papá, una historia de cine sobre la dificultad de superar la muerte en una familia monoparental, considera que “el grueso de las familias son monoparentales, formadas tristemente por mujeres y mucho más en Latinoamérica con los hombres inmigrantes o ausentes de alguna manera y es bueno que la televisión y el cine empiecen a reflejar ese tipo de vicisitudes de los matrimonios que duran menos”.

Bruno Bichir, quien no solo en su cinta Crónica de un desayuno hablaba de la constitución de la familia atípica, sino que ahora incursiona con Paisaje marino con tiburones  en teatro, lo hace desde un diálogo de una pareja en la que la cercanía no se vincula con el matrimonio, sino con el amor.

“Esta obra cuestiona el amor y el porqué se escoge una pareja. ¿Te amo porque mi cepillo de dientes está en tu casa? ¿Por qué me gustan tus piernas?”, cuestionó el actor con respecto a la obra que también produce.

En el melodrama Dulce amargo se muestra la figura de diferentes parejas, cada una en condiciones diferentes, y donde su protagonista, Erik Hayser, señala cómo es que se ve el amor, la familia y las relaciones de un modo diferente en esta producción.

“Con Dulce amargo, uno podrá ver grandes contrastes porque la pareja joven todavía planea temas como de Disney, mientras que las otras tres parejas muestran que esa idea ya se acabó”, señaló el protagonista.

Martha Carrillo, quien ha abordado desde diversos ángulos el amor (Amor Bravío, Cuando me enamoro, Bajo la misma piel), afirma que la percepción y los contextos no deben perderse de vista, pues no se puede hablar hoy en día de lo que es “normal”

“La percepción responde al momento histórico con base en sus creencias. Hemos cambiado, antes las mujeres eran santas o golfas.

Ahora somos más independientes, por necesidad, porque la economía nos lo exige, pero hay quién se queda en casa y también es muy respetable. Lo que refleja es que se sigue creyendo en el matrimonio, siempre y cuando tengan un bien común, pero no a costa de la salud, emocional y física. El amor es verbo, no es una actitud. Por eso se le sigue apostado”.

Claves

El origen

- Epigmenio Ibarra fue el pionero en mostrar una realidad diferente, pues con Mirada de mujer(1997), en donde se hablaba de un matrimonio disfuncional y la posibilidad de encontrar una pareja algunos años menor, cimbró a la sociedad mexicana, acostumbrada al melodrama tradicional.

- Ibarra fue productor asociado de Crónica de un desayuno ( 2000) de Bruno Bichir, posteriormente con La vida detrás del espejo planteó cuestionamientos sobre la masculinidad en televisión.

- El sexo débil, en formato de serie, también se encargó de descontinuar los cánones de género.

- Las Aparicio es otra de las series que cuentan la historia de una familia matriarcal y que estrenará en cine una versión sobre su origen en 2014.

SOFÍA REYES