18 de marzo de 2013 / 07:03 p.m.

México • Como parte del festival musical, algunas actividades tuvieron especial interés para la gente en el último día de actividades, pues no solo los espacios de activación de los patrocinadores estuvieron llenos de asistentes, la idea de Vive Verde.

El ser ambiental se logró a través una serie de dinámicas en la que el problema de basura, al ser el Festival un importante generador, convirtió en recicladores a los asistentes, quienes a través de los beneficios de canjear “basura” otorgaba privilegios, como el tener acceso a una zona de hospitality, en donde podían conocer a las bandas de un modo más íntimo.

Otra forma de ponerse ecologista en el festival, pues el ambiente es un tema que para algunos de los viajeros musicales es importante.

“Yo no recogí basura, porque para eso hay gente a la que le pagan, pero lo que sí hice fue tirar mis vasos de chela en los botes. No puedo creer que la gente los aviente con pipí”, relató Stephanie.

Justamente el gran equipo de limpia que dejará en perfectas condiciones el Foro Sol, comenzó a actuar al atardecer, cuando, casi imperceptibles, se encargaron de ir levantando las montañas de basura que irán a diferentes lugares, muchos de ellos de reciclaje.

Por otro lado, los vasos conmemorativos estarán en algunas repisas de coleccionistas, quienes sumados en torres llevarán a sus casas el recuerdo de una borrachera memorable o quizá de unos cuantos litros de cerveza para amainar la espera, el frío y también el calor.

Pero la basura también ha servido para hacer música, como el caso de la carpa San Roque, coordinada por el colectivo catalán del mismo nombre, ha sido una de las principales atracciones, pues aunque su presentación se realizó en la Fonoteca Nacional ha servido para mostrar que la música tiene muchos más instrumentos que los nuevos y los de colección.

Los árboles aullaron, instalación sonora de San Roque, con televisiones en jaulas, botellas oxidadas, ollas viejas de peltre y otros aditamentos sacados directamente de los basureros y del olvido tomaron forma en sofisticados instrumentos que encantaron a la audiencia por su propuesta sonora.

SOFÍA REYES E IVÁN CASTAÑEDA