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6 de abril de 2013 / 02:15 a.m.

Monterrey.- Las privilegiadas voces de Marco Antonio Muñiz y José José inmortalizaron el poema Tiempo y Destiempo de Renato Leduc, aquel despreocupado periodista que dejaba caer poemas y artículos en las mesas de cantina, en las plazas de toros y en camas ajenas, como lo describió Elena Poniatowska alguna vez.

¿Y qué es el tiempo? Es medir lo que dura algo. ¿Y cómo se mide? Por años, meses, semanas, días, horas, minutos, segundos y todos sus derivados.

El tiempo es de las pocas cosas en este mundo que se miden bajo el mismo criterio. Un minuto dura lo mismo aquí o en China. Pero, en lo que no se ponen de acuerdo es en mover las manecillas con los cambios de horario por verano o por invierno.

En primer lugar, remontémonos a los tiempos de la primera Guerra Mundial, en 1916. La necesidad de ahorrar carbón para generar energía hizo que en Estados Unidos se implementara por primera vez la medida de mover una hora los relojes para aprovechar más la luz de sol.

Acabado aquel conflicto, volvieron los horarios a mantenerse sin cambio, pero al estallar la Segunda Guerra Mundial, en 1939, se reactivó la decisión. Y ya se quedó. En los demás países, fue adoptándose esta medida y en México se decidieron hasta 1996. Y desde entonces, cada primer domingo de abril y último domingo de octubre se convierten en motivo de enojos de aquellos que alegan les afectan sueño, ocupaciones y otras cosas.

En Estados Unidos y Canadá movieron sus relojes desde el 10 de marzo. Lo mismo ocurrió en las diez ciudades mexicanas fronterizas con la Unión Américana: A saber: Tijuana, Ensenada, Mexicali, y Tecate en Baja California Norte. Ciudad Juárez y Ojinaga, Chihuahua. Ciudad Acuña y Piedras Negras, Coahuila. Anáhuac, Nuevo León y Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros, Tamaulipas. Por cierto, aquí no vimos caras largas para quienes tuvieron que madrugar por andar macaleando.

Pero no se preocupe, si no quiere vivir con esas mortificaciones, múdese al estado mexicano de Sonora. Ahí no cambian el horario nunca.

Ah, con eso de las redes sociales y si no quiere andar desmañanando a sus amigos de otros lados del mundo, entérese cómo está el cambiadero de horas. En las islas Fidji les madrugaron a todos porque adelantaron sus relojes desde el veinte de enero.

En Brasil, desde el 17 de febrero, El 22 de marzo, en Irán. El 29 de marzo, La Franja de Gaza e Israel, vaya, hasta que se pusieron de acuerdo en algo.

Y el domingo 7 de abril, el turno es para México y países tan alejados y tan distintos como la Antártida. Nueva Zelanda y la antigua República africana de Rodesia.

Gracias, por darse el tiempo de conocer el tiempo… Y espero no haberle hecho perder el tiempo.

Joel Sampayo Climaco, Reportero del Aire.