21 de mayo de 2013 / 02:25 p.m.

Monterrey • A las 16:30 del lunes 13 de mayo, aunque desde hace tiempo no se registraban lluvias en el área metropolitana de Monterrey, este día fue diferente. Por ello, el recorrido por el transporte urbano se torna complicado, aunque nada distinto a lo que diariamente viven los usuarios del servicio en Monterrey y área metropolitana.

Con la lluvia cayendo sobre los transeúntes, en el cruce de Padre Mier y Juárez, algunos pasajeros abordan un ruta La Playa, cuyas unidades son muy famosas, no precisamente por su buen servicio.

Tras subir y pagar la tarifa de diez pesos, se ocupa un asiento, al igual que 19 personas más, calladas quizá por el mal clima.

Durante el viaje, uno de los usuarios mostró su molestia ante la posible eliminación del 50 por ciento de descuento en los transbordos de un segundo camión.

“"Quizá no les conviene a los dueños, pero uno que agarra dos de ida y dos de venida, ya son cuatro, ya como que es mucho el gasto a la semana y con lo que gana uno, mil 100 pesos, ya qué le queda a uno, no le queda nada, unos setecientos, seiscientos pesos"”, expresó.

Minutos después, al bajar del camión, se continúa el recorrido por la avenida Morones Prieto, se aborda otra unidad de La Playa, y los paseos vallenatos son la bienvenida. Uno de los pasajeros comenta que no le alcanza el dinero para tener una mejor vida, pues tiene que gastar en el servicio de transporte público, que por cierto el de Nuevo León es uno de los más caros del país.

Una de las tantas voces preocupadas e inconformes ante la amenaza de perder un beneficio en apariencia nimio, pero para la economía de quienes tienen un salario bajo hace la diferencia entre llegar a la próxima fecha de pago con algunos pesos o de plano, acabar en números rojos.

Al descender de la segunda unidad, se camina un poco hasta llegar a la avenida Revolución, donde se inicia un tercer viaje. El interior del camión tiene grafiti en vidrios y asientos. La falta de mantenimiento es evidente.

“Hay basura y el chofer nada más platicando y hablando por celular y a veces acelerándole más, por eso pasan los accidentes”, comenta un pasajero.

Días después, el sol regresa por sus fueros a Monterrey. 36 grados centígrados. El viacrucis de los usuarios adquiere otra dimensión en cada trayecto. En esta ocasión es el turno de abordar un ruta 206 periférica en avenida Dos de Abril y Quintana Roo, al sur de Monterrey.

Un usuario se queja de la falta de ventilación adecuada.

“"El hecho de los climas, hay mucha gente que viene sudada, se sube y aquí hace mucho calor, está lleno y te da más calor”. Y agrega: “"De las que dan mal servicio también es el ruta 50, el camión va lleno y aún siguen subiendo a más personas, unos van pegados a las puertas y corren más riesgo"”.

Más adelante se toma la ruta 35, en la avenida Colón y Bernardo Reyes. Esta unidad presenta fallas mecánicas y eléctricas, no estaba climatizada, no tenía luces y los cristales vibraban demasiado.

Un usuario, quien dijo ser foráneo, lamentó que el costo del transporte en Nuevo León sea muy caro, comparado con la calidad del servicio.

“"Es muy caro, somos de Coahuila, allá pagamos seis pesos y aquí pagué diez; las (unidades) de allá son nuevas, son muy grandes"”, dice.

La odisea para conocer las condiciones de algunas de las rutas de transporte urbano continúa. La siguiente fue la 82, en Ruiz Cortines.

Algunos viajeros cuentan que los conductores se la pasan jugando carreras, además que los camiones tardan mucho tiempo en pasar.

“"Así como hay buenos, hay muchos choferes irresponsables, no te dan boleto, juegan carreras y a veces se dicen maldiciones, no respetan el pasaje y no los puedes reportar porque no hay números. No tienen clima, antes di que tienen camiones para San Bernabé"”, refiere una persona de la tercera edad.

“"Algunos te cobran los 10 pesos pero traen clima y los choferes son muy educados"”, expresó una mujer.

En el transporte urbano, los estudiantes también juegan un rol importante, y la falta de limpieza de los vehículos les afecta, cuentan.

“"Vamos ya de la escuela, está muy sucio, los lunes traemos pantalones blancos y se nos ensucian"”, platica uno de ellos. Incluso el operador también mostró su descontento con tal situación.

“Desde hace dos años no he visto mejora en las unidades y de los descuentos yo no tengo qué opinar, a nosotros no nos afecta en los salarios, lo que sí pediría es clima porque no tiene y de repente me falla la unidad, no avisa, deja a uno tirado”, mencionó.

Luego, en la avenida Juárez, en el municipio de Guadalupe, subimos a un Tierra Propia. Ahí un usuario platica que los choferes no se detienen a levantar pasaje. Esta unidad estaba tan sucia que hasta tenía lodo en los asientos.

Enumerar el malestar y las quejas sobre el servicio y las condiciones de las unidades es una tarea eterna.

“"En mi caso deberían renovarse, con esta unidad tengo dos años, sí tiene fallas, ese es un ruidito es de un sensor que se quedó pegado, no trae clima, me tengo que aguantar"”, cuenta el chofer de un ruta 99 Tamaulipas.

“"El validador de la tarjeta Feria funciona bien, lo pasa es que hay tarjetas que están raspadas, quebradas y por eso el validador no las lee; a veces la gente es muy injusta con uno, y a veces nosotros también"”, reconoció.

En el caso de la ruta Satélite, no cuenta con el sistema Feria.

“"Mucha gente dice que es mejor no traerla porque es un problema, luego nos van a decir que somos rateros, mejor no"”, comentó el operador.

Así, mientras el gobierno y los empresarios transportistas negocian si cumplen o no la amenaza de eliminar el descuento por transbordos, o la posibilidad de aumentar el costo de las tarifas, a la sociedad no le queda de otra que hacer cuentas, estirar los pesos y esperar en la siguiente parada.

MARILÚ OVIEDO