30 de marzo de 2013 / 04:12 a.m.

Monterrey.- La capirotada es un platillo muy tradicional que no pierde vigencia, y que es el postre ideal para el viernes santo. Aquí le decimos como lo hacen, y si no lo quiere hacer le decimos donde lo consigue, señala Francisco Peña, encargado Cafetería Peña.

El ayuno del viernes santo es mucho más digerible, cuando sabemos que al final tenemos un delicioso premio: La capirotada.

Este platillo que nadie sabe con certeza quién inventó o cuándo se comenzó a cocinar, se ha arraigado en el gusto de los mexicanos, principalmente de la gente del norte. No hay cuaresma ni Semana Santa sin capirotada.

En la Cafetería Peña, tienen más de medio siglo preparandola cada viernes de cuaresa, y durante toda la Seman Santa.

Primero la ofreció don Francisco Peña, luego su hijo, y ahora el nieto. Todos heredaron el nombre y la tradición de preparar la capirotada en su negocio de la avenida Colón, en el centro.

Aunque existen muchas maneras de prepararla, ellos respetan el estilo del norte, y la receta de la abuela, María de la Luz Garza.

Al final se le pone pasas, grageas, cacahuates, nueces, queso, y lo que cada uno desea. El sabor, de todas maneras, es delicioso.

Francisco Zúñiga Esquivel