CRÓNICA POR ISRAEL SANTACRUZ
11 de agosto de 2013 / 02:38 p.m.

El Carmen • La vista del paraje luce desértica. Una cactácea de la zona da la bienvenida junto con un gran arco al municipio de El Carmen, donde recién pintado se recibe a los visitantes desde 2006, cuando la administración municipal decidió instalar dicha entrada.

La temperatura que provoca el astro rey cae a plomo sobre cualquiera, de tal forma que nadie pretende salir a la calle si no fuese necesario. Paradojas de la vida neoleonesa, hace un par de años los motivos hubieran sido distintos para que la población no saliera de sus domicilios: la inseguridad.

Hoy, tras meses de aparente calma, la ciudad respira tranquila, sin importar que desde 2011 la Secretaría de Seguridad Pública de El Carmen carece de uniformados. Es una de muchas en el territorio neoleonés.

Al transitar por sus calles poco a poco va apareciendo la gente de la cabecera municipal. Después de mucho, levantan la mano para saludar al extraño, al foráneo, al citadino, al "extranjero". Apenas hace un par de años el instinto de los habitantes era cerrar puertas y ventanas.

""Ya está mucho más tranquilo y, aunque no hay policías, la Fuerza Civil cuida bastante bien aquí; aunque si hubiera policía en el municipio nos sentiríamos mucho más cuidados"", señala un joven de apenas 14 años de nombre Manuel, quien apenas hace unos años arribó a El Carmen proveniente de Veracruz. Atrás dejó la sierra veracruzana por el paraje semidesértico de la periferia de Monterrey, en un mundo tan distante al que sus ojos habían vislumbrado.

Como Manuel, muchos ven en El Carmen la esperanza que hace unos meses se había esfumado. Con recorridos de la nueva corporación estatal, sumados a regimientos de marinos y del Ejército Mexicano han recobrado más que un poco de la paz que reinaba en este punto geográfico de Nuevo León.

Sin embargo, aunque para el oriundo y visitante de El Carmen puedan desaparecer los temores por la inseguridad, para Rogelio Elizondo la situación no es mucho mejor.

Sus ojos claros y su piel tostadamente rojiza bajo el sol denotan cierta preocupación. Hay confianza, pero no la suficiente. El alcalde habla y sabe que necesita más que apoyo, necesita policías propios.

La reciente "salida" de una decena de elementos administrativos adscritos a la Policía y Tránsito de El Carmen por parte de elementos federales para realizar pruebas de control de confianza lo mantiene preocupado, sobre todo, debido a que pueden basarse las pruebas en labores operativas que ellos no realizan. Aún así, la esperanza no muere.

""SÍ, al menos están revisando las pruebas de control del personal administrativo; esperamos que el CISEC dé celeridad a los solicitantes que enviamos para personal operativo"", expone. Se refiere sólo a tres candidatos para policías en un municipio que, según su población y las normas internacionales, dictaminan debe contar con al menos 50.