MARILÚ OVIEDO
29 de marzo de 2013 / 11:17 p.m.

 Monterrey.-   • En estos días considerados santos por la iglesia católica, sobre todo el viernes, algunos regiomontanos prefirieron abstenerse y no comprar carne, al menos de puerco y res, y es que las carnicerías registraron pocas ventas al disminuir hasta en un 80 por ciento.

En un recorrido realizado por distintos negocios de este giro en Monterrey, se pudo observar como pocas personas acudían a comprar las carnes rojas.

Roberto Valdés, gerente de un negocio ubicado en la colonia Nuevo Repueblo, comentó que cada año se presenta una situación así, pero confía en que este sábado las ventas mejoren, pues este viernes lo que más adquirieron los clientes fue la carne de pollo.

“Lo que es la venta de carne de puerco ha bajado en un 80 por ciento, la de pollo se está moviendo un poco más; el jueves hay un poco más de movimiento de las dos carnes, pero el viernes no.

“Ya mañana (sábado) se recupera, porque también juegan los dos equipos, pero ya se moverás más la carne de res, la mayoría se está llevando carne de pollo, y son contados los que llevan de la roja”, dijo.

Y es que a las 10:00 horas habían atendido un promedio de 10 personas, cuando en días normales se alcanza hasta los 50 clientes durante las primeras dos horas.

Asimismo Roberto añadió que la gente ya no respeta los viernes santos como en años anteriores.

El hecho de que los fieles no coman carne roja durante el Miércoles de Ceniza, y el Viernes Santo, se debe a que deben cumplir con las Sagradas Escrituras, pues la carne roja representa a Cristo crucificado.

Las pocas personas que compraron carne, dijeron, la comerán hasta el sábado.

“Íbamos de pasadita y llegamos a comprar la carne, pero para mañana porque hoy no podemos comprar carne, chicharrones porque nuestra amada religión nos dice que hoy guardemos el ayuno y lo estamos haciendo”, dijo Isabel Guzmán.

“Sí, yo no como carne este día, pongo ese día como ejemplo, tenemos más días para hacerlo”, añadió.

En tanto, el señor Agustín Moncada señaló que las costumbres más apegadas al catolicismo se dan en los pueblos, porque en la ciudad la fe poco a poco se ha ido perdiendo.

“Hay esa falta de costumbre en la ciudad, ya son costumbres perdidas y los jóvenes se van de vacaciones y se olvidan de la iglesia y de no comer carne”, dijo Moncada.

Pero hay quienes acudieron a comprar unos chicharrones, como Meri Zúñiga, quien en su trayecto para la ciudad de Reynosa, Tamaulipas, llegó a comprar este alimento, ya que considera pecado es hablar del próximo.

“Nosotros acostumbramos cada vez que vamos a Reynosa comprarlos para el camino, además pienso que el pecado es lo que sale de uno, el cómo tratas a la gente, no juzgar, no criticar, así se debe respetar la Semana Santa, no lo que uno come”, dijo.

Sin embargo cada fiel elige el sacrificio que desea hacer en nombre de Cristo, ¿usted comió carne roja este día? O se abstuvo y prefirió seguir las leyes de Dios.

En tanto, los negocios de venta de alcohol ubicados en el centro de Monterrey no abrieron sus puertas.