14 de agosto de 2013 / 12:26 p.m.

México • El titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Jesús Murillo Karam, aseguró que el narcotraficante Rafael Caro Quintero no puede ser extraditado a Estados Unidos por el homicidio del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar, pues la sentencia por ese caso “no ha causado ejecutoria”.

Pese a que funcionarios del Poder Judicial de la Federación informaron que la sentencia que le permitió al capo salir de la cárcel la semana pasada es inapelable, Murillo Karam anunció que van a interponer un recurso para que se "revise" y revierta el fallo.

Para las autoridades de la PGR existe la posibilidad de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación revise el asunto con el argumento de la inconstitucionalidad de las leyes que aplicó el tribunal colegiado para decretar la excarcelación de Caro Quintero.

En una breve entrevista al término de su participación en un seminario sobre la violencia organizado por el Colegio de México en la capital del país, el procurador manifestó que hasta el momento no existe una petición para extraditar al narcotraficante a Estados Unidos.

Se le preguntó si Caro Quintero puede ser entregado a ese país, debido a que la Corte prohibió la entrega de connacionales a países donde puedan ser sometidos a penas inusitadas (de muerte o cadena perpetua).

"Para poder extraditarlo debe ser una causa distinta a la que está en proceso, porque hay otra cuestión que he dicho: la sentencia no ha causado ejecutoria. En consecuencia, todavía no podemos decir que está sentenciado", respondió.

Murillo Karam dijo también que la libertad del capo preocupa, porque hay un sinnúmero de delincuentes que pueden salir de la cárcel con base en el criterio usado por el primer tribunal colegiado en materia penal de Jalisco. Lo anterior, señaló, provoca "escozor".

"En este caso la sentencia me produce escozor, porque resulta que el tribunal dice que quien lo juzgó no era competente y ordena al incompetente que prácticamente lo sentencie sin juicio. Obviamente lo tiene que sentenciar dejándolo en libertad.

"No lo entiendo y me preocupa. Me preocupa, porque muchos otros presos están en la misma circunstancia (que Caro Quintero). Es muy delicado, son otros procesados muy delicados, pero entiendo menos cuando se produce una descalificación, es decir, cuando se dice que alguien no tiene la calidad para juzgar a otro 24 años después de que se inició el proceso", expresó.

El procurador advirtió que interpondrán los recursos a su alcance para evitar "este tipo de impunidad, que no es una impunidad total, pero sí es impunidad, (para que) no se repita y que el criterio judicial no se convierta en un criterio permanente".

Dijo que no se puede hablar de impunidad total, porque el narcotraficante cubrió una sentencia de 28 años, pero subrayó que debió pasar los 40 de cárcel, “porque la personalidad y el tipo de delitos que cometió afectan a la sociedad mexicana".

Declaró que si hubiera un código procesal único no hubiera sido posible su liberación.

Por separado, el secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade, descartó que la liberación de Caro Quintero haya generado un enfrentamiento entre los gobiernos de México y Estados Unidos.

En conferencia de prensa, el canciller señaló que ambos gobiernos comparten la preocupación por el procedimiento que terminó con la liberación del capo, por lo que ya se analizan —desde de la PGR— los mecanismos jurídicos para revertir el fallo.

"Hay convicción en el gobierno mexicano y en la administración de Estados Unidos de que el fallo debe ser revisado.

“En eso están trabajando las instancias de procuración de justicia y desde esa perspectiva hay comunión de intereses y no enfrentamiento".

Destacó que si bien es respetuoso de la división de poderes, el gobierno continuará su labor para alcanzar el objetivo de combatir a la delincuencia organizada.

Refrendó el compromiso de colaboración bilateral y la convicción de que en un marco de corresponsabilidad habrán de enfrentar la liberación de uno de los capos más buscados por Estados Unidos.

RUBÉN MOSSO