26 de agosto de 2013 / 02:32 p.m.

Monterrey • Sacar de la jugada a diez casinos de Monterrey desde hace seis meses ha costado muy caro.

En casi 180 días desde que el municipio clausuró las casas de apuestas se perdieron más de tres mil fuentes de empleo, se dejaron de percibir unos 18 millones de pesos en salarios, y las casas de apuestas habrían dejado de percibir unos 144 millones de dólares, es decir, un millón de pesos diarios.

Juan Carlos de la Fuente , apoderado jurídico del Sindicato Nacional de Operadores y Trabajadores de Establecimientos de Libros Foráneos y Entretenimiento, afiliados a la CROC, informó que tras la clausura, el golpe fue cruel para los trabajadores.

Indicó que en el cierre de los tres casinos Caliente y tres Yak ?incluyendo el clausurado en Escobedo? las pérdidas fueron millonarias, tanto en percepción salarial de los trabajadores como el de las propias casas de apuestas.

“Estamos hablando un daño directo de 10 mil personas, aproximadamente mil 200 trabajadores que a su vez tienen familias; estamos hablando de proveedores del taxista, el del restaurante, el de los tacos, ya no están percibiendo un salario.

“Es más de un millón de pesos (de nómina) en estos mil 200 trabajadores; si son seis meses por dos (quincenas), pues 12 millones de pesos se ha dejado de percibir”, dijo.

Con la clausura realizada el 27 de febrero pasado a 10 casinos, se calcula una pérdida de un millón diario de percepción económica por cada uno, que durante 180 días, arroja mil 800 millones de pesos, unos 144 millones de dólares, según estimaciones de los mismos socios de casinos consultados por MILENIO Monterrey.

De la Fuente coincidió con este cálculo; sólo en los casinos se habrían perdido un millón de pesos diariamente.

“El municipio de Monterrey no midió las consecuencias, hay un temor de las empresas de entretenimiento para invertir en Nuevo León”, indicó.

Entre los establecimientos clausurados por falta de uso de suelo de casino o casa de apuestas, aparte de los cinco de Grupo Codere y Grupo Caliente, se encuentran además el Crystal Palace, de Entretenimiento de México, SA de CV, que podría reabrir si se hace afectiva una resolución de un tribunal que los favoreció para evadir la clausura definitiva.

También se encuentran el California Palace, de Magno Operadora; el Miravalle Palace, de Petolof y Urban Publicity; Foliatti Mitras, de Comercializadora de Entretenimiento de Chihuahua, y Club 909, de la familia Pulido.

“La plantilla de trabajadores estamos hablando de mil 200 gentes ordinarias, entre trabajadores sindicalizados y de confianza. Todo es una cadena productiva.

“Hay un malestar social de decir por qué a nosotros, a otros no; y, pues, han batallado para conseguir trabajo para acomodarse. Cuando tienes un oficio determinado, como es en un casino, tienes un cierto perfil para manejar las máquinas y a la gente que hay ahí; es difícil encontrar un trabajo compatible con dichas aptitudes”, explicó el director jurídico del sindicato croquista.

De la Fuente confió en que los amparos que se han presentado por parte de los trabajadores y de las empresas van a prosperar, porque los razonamientos son justos, ya que siempre se trabajó con usos de suelo.

 — EDUARDO MENDIETA