26 de mayo de 2013 / 02:34 p.m.

México • Las carreras de caballos atraviesan por una doble crisis, por un lado el Hipódromo de las Américas opera en números rojos desde su reapertura y los casinos se han convertido en su principal competidor. También es grave que el perfil de los apostadores cambió: hoy gustan de las máquinas tragamonedas.

"Nosotros, como empresa y teniendo activo el hipódromo 11 meses al año, perdemos de 70 a 90 millones de pesos. Los caballistas también, estamos conscientes, pero ellos (los caballistas) pierden por gusto y nosotros por obligación", aseguró a MILENIO Sergio Alamán, director del hipódromo.

Ante este escenario, la Unión Mexicana de Propietarios de Caballos de Carreras, cuyo apoderado legal es Enrique Rodríguez Cano, afirmó que las autoridades provocaron tal situación.

"Están coludidos, no hay vigilancia ni regulación entre los apostadores, por eso se van", explicó.

Rodríguez Cano consideró que el problema se resolverá con la creación de un nuevo órgano regulador de las carreras, en el que pretende que su grupo sea el integrante mayoritario.

Concesión condicionada

El terreno que alberga al Hipódromo se encuentra en la misma situación que las iglesias: es un bien de dominio público. Su concesión se hizo en 1997 a la empresa CIE en dos partes: una a través de la Secretaría de la Función Pública (con duración de 50 años) para que el predio de 13.5 hectáreas sea utilizado como pista de carreras, centro de convenciones y exposiciones, un centro de entretenimiento cultural y familiar; y un hotel que aún no se construye.

La segunda concesión se llevó a cabo mediante la Segob (por un lapso de 25 años) para la operación y explotación de carreras de caballos en vivo con cruce de apuestas así como captación de apuestas deportivas por libro foráneo. La Dirección General de Juegos y Sorteos así lo asentó en el expediente DJS/22/97 que según su contenido, se ciñe al plan nacional de desarrollo 1995-2000 en el marco del rescate y fortalecimiento de la actividad hípica mexicana que estaba en declive.

Según el documento firmado por Juan Burgos Pinto, entonces director general de gobierno de la dependencia cuando Emilio Chuayfett era titular, las condiciones para revocar ambas concesiones son: no enterar a Segob de las participaciones correspondientes, incurrir en mora, modificar los porcentajes de retención autorizados, no dar el mantenimiento correspondiente al inmueble, instalaciones y equipos; así como suspender la operación y explotación de carreras de caballos por causas injustificadas.

¿Dónde está el problema? En palabras de Sergio Alamán es que a nivel mundial los caballos no son un negocio sino un hobby. "Las nuevas generaciones no están interesadas en las carreras de caballos porque hoy tienen más opciones de entretenimiento, los aficionados prefieren ir a las salas de juego más cercanas o apostar desde su casa vía internet", señaló.

-¿Y por qué no le explican eso a Gobernación y cierran el hipódromo?

-Porque tenemos una obligación con ellos por el permiso. Nosotros tenemos que mantener una industria hípica que nos cuesta 90 mdp anuales. A los casinos no les cuesta nada. Por eso no nos conviene, pero tenemos un compromiso y hacemos hasta lo imposible por mantener los 25 mil empleos que genera.

Ganancias millonarias

Desde su reapertura el HA fue afectado en su propia casa por dos rivales considerables: los casinos Royal Yak y Sports Book cuyas máquinas tragamonedas son más redituables económicamente en comparación con la crianza y manutención de los mil 450 caballos que hay en los establos del lugar y que son mantenidos por sus propietarios. En 1999 la Administradora Mexicana del Hipódromo (AMH) estaba conformada por CIE (socio mayoritario) y la empresa española CODERE líder en negocios de casinos, apuestas y juegos de azar en América Latina. Pero en marzo del 2012 los papeles cambiaron modificando el permiso original: CIE conservó sólo con el 15.2% de las acciones del Hipódromo de las Américas y CODERE adquirió el resto convirtiéndose en socio mayoritario. El valor de dichas acciones fue por 2 mil 675 mdp.

Milenio consultó los estados financieros que la AMH entregó a la Dirección de Juegos y Sorteos en 2010 y 2011, mediante un documento elaborado por la firma Pricewatherhousecoopers, SA de CV con fecha del 16 de abril del 2012. Las cifras colocan al Hipódromo en el penúltimo lugar de sus ganancias que están repartidas de la siguiente manera: casinos, 83%. Centro de Exposiciones Banamex, 10%. Operación Hípica, 6% en 2010 y 5% en 2011. Operación del parque temático La Granja: 2% en 2010 y 1% en 2011.

No obstante la empresa reportó a la Bolsa Mexicana de Valores (25 septiembre de 2012) que sí hay ganancias por la operación del lugar. Textualmente, en la página 48 de dicho informe señala que en 2011 realizó mil 784 carreras de caballos con un promedio de 429 mil visitantes. “Los ingresos del Hipódromo de las Américas se derivan principalmente de la captación de apuestas y de boletos de acceso al mismo, así como de la venta y comercialización de concesiones para alimentos y bebidas, la comercialización de patrocinios publicitarios, así como de derechos de transmisión de las carreras de caballos que en sus instalaciones ocurren y de comisiones por captación de apuesta deportiva remota en salas de terceros operadores, no representando un riesgo financiero para CIE por la conducción de esta actividad” dijo.

Carreras irregulares

El domingo las carreras de caballos comienzan a las dos de la tarde. El glamour de los trajes, tacones, guantes y sombrero que hubo en estos eventos de antaño ya no existe. Sorprende encontrar que la mayoría de los actuales asistentes son adultos mayores de 60 a 70 años, de vestimenta humilde, quienes apartan sus lugares con bufandas, suéteres y bolsas de mandado: esos son los apostadores de hoy que cigarro en mano sacan cálculos y analizan estadísticas de cada programa de carreras para tomar una decisión: dónde apostar su dinero en las diez carreras programadas (con intervalos de treinta minutos cada una). "Las primeras son las buenas", dice don Avelino, asiduo asistente al Hipódromo desde la década de los setentas "están menos amañadas, en las últimas generalmente ya está decidido quién va a gana por eso no le entro a esas", justificó. Su mejor premio ha sido ganar dos mil pesos por una inversión de otros 38.

Literalmente, asistir al Hipódromo es más barato que ir al cine. La entrada es de diez pesos, las apuestas van de 12 a 38, los refrescos valen 14, los nachos 24, las quesadillas 15 y los pollos rostizados 60. Esta es la zona popular que regularmente está llena. Quienes desean un ambiente más selecto, apuestan y miran las carreras desde los restaurantes de comida mexicana e internacional donde la pista es visible. Pero si desean más privacidad y menos barullo, pueden hacerlo desde los casinos a través de sus circuitos cerrados de televisión.

La dirección del Hipódromo afirmó que hasta ahí llega la responsabilidad de CIE y CODERE como operadoras y aclara que no son responsables de organizar las carreras de caballos donde la problemática es otra. La UMPCC señaló prácticas que calificó como deshonestas e irregulares y que van desde pruebas antidoping falsas a caballos y jinetes, represión a caballistas opositores a la administración, equinos lastimados por el recorte de un furlong a la pista de carreras y árbitros comprados que favorecen a ciertos competidores.

"Representamos al 70% del gremio de caballos de competencia y debemos ser tomados en cuenta para las decisiones que se tomen dentro del Hipódromo. El espectáculo hípico se ha ido al caño porque no hay suficiente apuesta, la empresa no tiene interés en que haya más jugadores, mantienen las carreras porque el permiso así se los condiciona pero nunca hablan de la calidad de éstas. La condición era reimpulsar la industria hípica y eso no ha sucedido", acusó Enrique Rodríguez Cano.

Datos proporcionados por el área de relaciones institucionales y la dirección del Hipódromo indican que sí impulsaron el sector pues actualmente cuentan con mil 450 caballos (pura sangre y cuarto de milla) que ahí viven; éstos pertenecen a un grupo de 200 caballistas. Al año, en la época alta, solo corren 800 equinos; y en la época baja (diciembre y enero) corren de 600 a 750. El resto de los animales que no corren (650) son potros en crecimiento y otros que están lastimados.

En las carreras de caballos hay un órgano regulador designado por Segob a manera de árbitro. Es la Comisión Mexicana de Carreras de Caballos y Galgos AC que preside Manuel Pacheco, conocido por su cercanía con el ex senador y ex titular de Gobernación, Santiago Creel. Rodríguez Cano refirió que Pacheco encubre por ejemplo, que en una carrera de siete caballos, de dos a cuatro animales pertenezcan a un mismo dueño. Estadísticas del Hipódromo consultadas por Milenio, señalan que los caballos que frecuentemente ganan las carreras y Handycap son la cuadrilla Vivian cuyo dueño es el empresario Jacobo Nahmad, la cuadrilla San Jorge del empresario Germán Larrea así como las varias cuadrillas que posee el empresario yucateco Enrique Cantarell Díaz.

Por otro lado, caballistas que pidieron mantener su anonimato por temor a represalias, declararon que las pruebas antidoping practicadas se realizan en presencia del caballerango cuando el reglamento indica que debiera ser ante el jinete. De quejarse, manifestaron, son sancionados con un dopaje positivo sin mostrar la prueba de laboratorio correspondiente. "El año pasado poco más de 50 entrenadores fueron suspendidos por esta cacería de brujas. Y con el recorte de un furlong que se hizo al trazo original de la pista, algunos jockeys se han caído y otros caballos se han lastimado las patas", refirieron.

La versión del árbitro Manuel Pacheco es otra. "Yo no veo irregularidades ni preferencias, desde mi punto de vista hay el mayor grado de equidad posible dadas las condiciones del país en la industria hípica. El reglamento que nos rige se hizo con el consenso de todos, no se impone". Respecto a las familias que son directamente beneficiadas, el funcionario aceptó que en algunos casos sí coinciden los nombres y apellidos pero justificó que esto ocurre porque el universo de caballistas es reducido. Por último calificó que la cadena de custodia en el antodoping es "muy buena" y señaló que están buscando el respaldo de laboratorios internacionales que los validen.

-¿Es usted imparcial?

-Sí. De las sanciones que hemos impuesto en los últimos cinco años sólo una se ha inconformado al nivel más alto. El resto ha entendido que actuamos con equidad, sin sorprender a nadie.

Al respecto Rodríguez Cano consideró que si muchos caballistas no se quejan es por temor a ser "congelados" dentro del propio Hipódromo, lo que significaría abandonar el lugar para buscar nuevos espacios en hipódromos de EUA. "Entre los caballistas más importantes que se han retirado por todas las irregularidades está Víctor Achar de Comex, Gerardo Ruiz presidente de la asociación de caballos Pura Sangre y el Ingeniero Guillermo Elizondo, entre otros", enlistó.

La autoridad

Marcela González Salas, directora general de Juegos y Sorteos, aseguró que investigará el conflicto para resolverlo.

Por ahora, dijo, ya habló con la UMPCC para conocer el origen de los problemas que planteó en el 2012, año en que celebraron tres reuniones con todos los involucrados. Milenio posee copia de las minutas de dichas reuniones en las que se refiere que la presidenta de CODERE México, Beatrice Rangel, ofreció resolver de manera paulatina el impulso de la industria hípica mexicana; pero también habló de su interés por proponer a la Secretaría de Hacienda un proyecto para que todos los premios puedan ser acreditados en el IEPS. También dijo se revisaría el tramo de pista modificado que provoca lesiones en los caballos, aunque no dio fecha; en cuanto a premios ofreció un incremento de 5 mdp anuales en comparación con el año anterior y prometió una carrera de caballos (que en teoría debió celebrarse en septiembre pasado) teniendo como invitada de honor a la actriz norteamericana Bo Derek.

Como director del Hipódromo, Sergio Alamán precisó que parte de la solución ha sido que los casinos contribuyan con una parte de sus ganancias para los premios en carreras de caballos.

"El permiso que tenemos refiere que el premio por cada carrera debe ser del 6.75% de los ingresos por apuesta, lo que llevaría a un premio de aproximadamente 10 mil pesos. Nosotros garantizamos que sea de 30 mil, damos tres veces más de lo que el permiso nos exige". Y agregó que las auditorías practicadas por Segob refieren que la AMH cumple "en exceso". Sin embargo, subrayó, "no todo puede salir de la bolsa de los casinos".

La UMPCC señaló que entre sus propuestas a Segob está la elaboración de una política pública que impulse la industria hípica nacional con la apertura de ocho a diez hipódromos en el país para carreras de cuarto de milla y la creación de circuitos hípicos como en EUA. "Para fin de sexenio podríamos crear 25 mil empleos más, hay que darle más difusión al Hipódromo y aumentar más los premios; en los 60’s con el premio del Handycap podías comprar una casa en las Lomas; hoy te alcanza para comprar media casa de interés social".

La visión del árbitro Manuel Pacheco no es la misma pues afirmó que el apostador de caballos no tiene el mismo perfil que el apostador de casinos "quien apuesta al bingo prácticamente está echando volados, el apostador de caballos es más sofisticado por eso es más difícil atraerlo".

Para promover al Hipódromo de las Américas, la dirección del lugar refirió que gasta 3.5 mdp anuales en publicidad. "Este lugar opera por nuestro esfuerzo, tratamos de hacer cosas para mejorar, tenemos un negocio que debemos mantener por compromiso pero lo que es un hecho es que los jóvenes que apuestan al futbol, no los van a convencer de que apuesten a los caballos", concluyó Sergio Alamán.

ERIKA FLORES