21 de enero de 2013 / 02:46 p.m.

Monterrey.- Con publicidad engañosa y atractivos planes de crédito, la empresa Argos ha captado los ahorros de decenas de regiomontanos, pero muchos de ellos se han topado con la misma sorpresa: fueron estafados.

Aunque desde hace tiempo realiza este tipo de prácticas, la realidad sale apenas a la luz con el testimonio de Mony Zavala, mujer empresaria que les entregó 26 mil pesos para obtener un préstamo de medio millón de pesos, que al cabo de cuatro meses no ha recibido.

Su pesadilla, al igual que la de varios ciudadanos más, inició cuando vio el anuncio de Argos en un periódico gratuito dedicado a la promoción de ofertas.

"En el mes de septiembre voy y me informo (…) el primer muchacho que me entrevistó inmediatamente me dijo: ‘Usted queda totalmente calificada para un préstamo de lo que usted necesite’.

"Para acabar pronto, acabé dando 26 mil pesos en menos de una semana y de ahí, como no me hablaron ni el jueves ni el viernes para entregarme el dinero, me presento yo el lunes y me dicen: ‘Señora, qué pena, la persona que le recibió el dinero se lo robó’", narró.

Esta actitud levantó de inmediato la sospecha de la mujer, y terminó de confirmarla cuando recibió una ristra de excusas similares en las semanas subsecuentes que se presentó en las oficinas de la empresa, ubicadas en el edificio Kalos, para reclamar su dinero.

Zavala identificó a Mariano Ortega, gerente de ventas de la compañía, como la persona encargada de darle largas a su caso.

A partir de ello, la mujer inició una investigación de la mano de su asesora, Juanita Valdez, que arrojó hasta el momento la existencia de 43 casos similares documentados, algunos con historias desgarradoras de familias que entregaron todo su patrimonio y se quedaron sin nada.

"Cada que yo iba, me daba cuenta que al salir había, una o dos personas que estaban haciendo solicitud, otras tres o cuatro estaban reclamando su dinero (…) salía yo y les preguntaba, ya cuando los veía afuera del edificio Kalos, (y me decían): ‘Sí, señora, es que me sacaron tres mil (pesos), es que me quitaron cinco mil.

"Fue una chica y le pidieron 11 mil pesos, sacó de una tarjeta, sacó de otra y de otra, llevó los 11 mil pesos y nada más se quedó ***encharcada*** con sus tarjetas, otra persona vendió el carro para dar los 15 mil pesos, porque estaba pidiendo 275 mil pesos. Perdió el carro y no tiene nada, no se vale", detalló Valdez.

El expediente de la señora Zavala se encuentra perdido, según le comentaron a su asesora el personal de la empresa Argos, que tiene sus oficinas centrales en la Ciudad de México, a donde han remitido el caso.

Por la cantidad en disputa, la afectada consideró difícil que su caso prospere ante la Procuraduría de Justicia, ya que ningún abogado se quiere hacer cargo de fraudes menores a los 30 mil pesos.

Aunque la compañía ha ofrecido devolver los 26 mil pesos, sostuvo que hasta el momento no ha recibido su dinero.

LUIS GARCÍA