24 de abril de 2013 / 01:54 a.m.

Guerrero • "Sin resentimientos", dijeron los policías ministeriales Ismael Matadama Salinas y Rey David Cortés Flores, al abandonar el reclusorio de Chilpancingo, donde permanecieron un año cuatro meses acusados de ser los asesinos materiales de Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús, estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, abatidos a balazos en la Autopista del Sol.

La muerte de Alexis y Gabriel se produjo alrededor de las 12:30 del lunes 12 de diciembre de 2011, cuando un bloqueo a la carretera de cuatro carriles por parte de los estudiantes de Ayotzinapa fue desarticulado por elementos de la Policía Federal, la Preventiva del Estado y la Investigadora Ministerial.

De los casi 200 elementos que estuvieron en la operación, la Procuraduría General de la República solamente libró la orden de aprehensión contra los agentes Cortés Flores y Matadama Salinas, cuya inocencia fue defendida permanentemente por el ex procurador Alberto López Rosas, quien actualmente enfrenta un juicio político en el Poder Legislativo de Guerrero.

Antonio Narciso Cruz, abogado de los ministeriales, señaló que en el expediente que se integró, se aportaron pruebas suficientes para demostrar que a pesar de tener rifles de alto poder en las manos durante los momentos del desalojo, ellos no los accionaron contra los estudiantes.

Narciso Cruz explicó: "Se les deja en libertad porque hubo el incumplimiento a una sentencia de amparo, el juez de primera instancia lo que hizo fue acatar dicha sentencia conforme a los lineamientos que le dictan los magistrados del Poder Judicial de la Federación".

El abogado manifestó que primero se promovió el amparo ante el Juzgado Primero de Distrito, con sede en Chilpancingo, luego se recurrió al juicio de revisión ante el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal y Administrativa del Vigésimo Primer Circuito.

Responsabiliza a federales

Salía del reclusorio cuando fue abordado por los medios, a los que de inmediato rey David Cortés Flores dijo que nunca negó su presencia en el lugar de los hechos, pero también se acogió a los comunicadores para argumentar su inocencia.

"Ustedes vieron que no matamos a nadie".

Luego vino un llamado a los padres de Gabriel Echeverría de Jesús y Alexis Herrera Pino: "Quiero pedirles que recapaciten, que no se dejen llevar por ciertas personas, que lo único que provocaron es que no se hiciera justicia, que nos culparan a nosotros sabiendo que éramos inocentes".

Lamentó que no se haya investigado a todos los policías que estuvieron en la autopista ese 12 de diciembre.

Luego, se le preguntó a quién percibe como responsable del asesinato de los normalistas, ante lo que respondió: "Pues a la Policía Federal, la ex procuradora de la República, Maricela Morales ha perdido todos los asuntos fuertes que enfrentó, pues siempre recurrió a chivos expiatorios. Yo les dije que íbamos a salir".

Anticipó que pasará unos días con su familia, después dialogará con sus abogados y analizará la posibilidad de regresar a su trabajo en la Procuraduría General de Justicia del Estado.

También dirigió un llamado a los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa: "Todavía es tiempo de que reaccionen, que se quiten la venda de los ojos, porque están con una persona que solo provocó que esto se entrampara, pero no permitió que se hiciera justicia".

Ismael Matadama Salinas dijo no guardar resentimientos con nadie, ya que el tiempo en prisión le permitió entrar en un proceso de reflexión.

Cuando se suscitó el desalojo en la Autopista del Sol, Matadama estaba a una semana de cumplir su curso de adiestramiento para ingresar formalmente a la PIM. Era del grupo conocido como los académicos, ya que se trata de personal con estudios mínimos de bachillerato.

Anticipó que revisará su situación legal y, si está en condiciones, pedirá que se le reincorpore lo más pronto posible.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN