14 de marzo de 2013 / 01:08 p.m.

México • Autoridades federales y estatales investigan los mensajes y panfletos que se distribuyeron en Buenavista para acusar a los líderes del poblado La Ruana, Hipólito Mora y Ramón Contreras, de mantener “"secuestrados"” y “"amenazados"” a los habitantes que no se quieren unir a la autodenominada policía comunitaria, así como de encabezar el saqueo de propiedades.

En los escritos también fueron responsabilizados Saúl Valencia, El Soquete, Mario Padilla y Chuy Alvarez, El pelos de oro.

“No se dejen influenciar por esta gente que se hace llamar ‘policía comunitaria’, que lo único que causan es temor, soledad y desolación, que no haya clases ni labores, de que cierren los empaques por miedo a que les hagan algo a los trabajadores.

“"Entonces ¿Dónde está el cambio? Estas personas que están al frente, amenazan a la gente que se les una a sus grupos sin estar ellos de acuerdo, tienen secuestrado al pueblo"”.

En los panfletos firmados por La sociedad michoacana se indica que estas personas tienen secuestrado al pueblo y no dejan salir a la gente a manifestarse “"de las atrocidades"”.

Productores agrícolas dijeron a Multimedios que personas que aseguraron pertenecer a la policía comunitaria de La Ruana en realidad los afectaron de manera directa al imponerles cuotas para permitir la venta de su producto a cambio de no destruirles o “"decomisarles"” su mercancía.

Los afectados, que pidieron anonimato, indicaron que al ser desplazada La familia de la región de tierra caliente, los grupos armados (que según autoridades tienen vínculos con el cártel de Jalisco nueva generación) intentaron cooptar las diferentes actividades productivas para controlar la distribución de limón y otros productos.

Dijeron que los retenes desarticulados por el Ejército mexicano, tras la captura de más de 50 miembros de grupos de autodefensa, tenían como objetivo extorsionar a los agricultores, a quienes exigían mil pesos por cada tonelada transportada, mientras que obligaban a vender en determinadas empacadoras el kilo de limón en un peso cuando se los llegaron a pagar en ocho.

Señalaron que para agudizar el temor, la madruga de ayer, grupos criminales incendiaron una gasolinera y uno de los empaques donde pagan el mejor precio en tierra caliente.

IGNACIO ALZAGA