9 de mayo de 2013 / 01:53 a.m.

 Chilpancingo de los Bravo • El obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Alejo Zavala Castro dio por hecho la solución al conflicto magisterial y por lo tanto, dijo que es lo mejor que en estos momentos le puede ocurrir al estado de Guerrero.

Zavala Castro manifestó que siempre estuvo pendiente del curso que tomó el movimiento impulsado por la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG).

Incluso, llegó a manifestar que la Iglesia estaba pendiente del conflicto, lista para intervenir en caso de que se solicitara su intervención y tuviera que asumir la interlocución entre las partes.

No ocurrió así, sin embargo, Zavala Castro asumió que el anuncio de una posible solución al problema resulta positivo y en estos momentos, es lo mejor que le puede ocurrir a la entidad, por la afectación que se cometía a miles de niños que no recibían la atención correspondiente en sus escuelas.

“Yo felicito a los maestros que están regresando a clases, esa es una actitud bonita que favorece a todo mundo”, indicó el obispo de Chilpancingo.

Dado que la educación es uno de los principales motores del desarrollo para una sociedad, dijo que el regreso a clases y la reactivación de las escuelas que permanecían cerradas resulta alentador, ya que hasta hace poco no se tenía un escenario que permitiera vislumbrar la solución.

Comentó que los integrantes de la Iglesia de manera permanente están atentos a los temas que involucran una agenda social común, aportando opiniones y puntos de vista cuando estos ayudan a encontrar soluciones.

— ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN