6 de marzo de 2013 / 08:28 p.m.

 

La activista política, periodista, escritora y antes que nada aristócrata Elena Poniatowska (París el 19 de mayo de 1932) se dijo complacida porque a pesar de que en el México de hoy las afrentas contra las mujeres se siguen dando cotidianamente, "ha habido mucho gane en su lucha".

""Todos lo sabemos, Tú y yo, él todos: Sigue habiendo muchas mujeres que son asesinadas. Actualmente, no sólo en Ciudad Juárez, ahora también en otras localidades como el Estado de México, donde es enorme el número de mujeres que con regular frecuencia son privadas de la vida sin que se haga justicia"".

Próxima a cumplir 81 años de edad, la autora de libros y ensayos mencionó estar muy agradecida por ser una mujer afortunada. "Percibo el cariño de la gente, mis hijos y nietos, seres humanos completos y generosos. Vivo rodeada por la iglesia de San Sebastián, un limonero, dos jacarandas y muchas flores".

Entrevistada en ocasión del "Día Internacional de la Mujer", decretado el día 8 de marzo de cada año, Elena Poniatowska comentó que actualmente está y se siente bien y reiteró que su existencia, como mujer, ha sido feliz en esta nación a la que adoptó como segunda patria y donde vive.

Sobre el tema, reconoció, sin embargo, que cada vez es mayor la participación femenina en México y el mundo. ""Somos muchas las mujeres que levantamos la voz y tenemos una opinión firme que no se limita a eso, a ser una opinión que se expresa libremente sino que la nuestra es firme y sustentada"", añadió.

Al hablar de su propio caso, la autora de obras literarias traducidas al inglés, francés y alemán, y memorables crónicas como "La noche de Tlatelolco", anotó: "Toda mi vida ha sido un gran privilegio, porque he escrito, que es lo que me gustó hacer desde siempre y lo único que en la actualidad ya sé hacer".

Entre los logros que el sector femenino de la población ha alcanzado en los años recientes, mencionó la entrevistada, se encuentra el legítimo derecho al aborto, "conquista a la que las mujeres pueden y deben aspirar porque cada una de ellas tiene la plena libertad para decidir sobre su propio cuerpo", aseguró.

Como en un cuento fantástico, de hadas, Elena Poniatowska recibió al instante de nacer el título de Princesa Hélène Elizabeth Louise Amélie Paula Dolores Poniatowska Amor. Ella fue hija del príncipe Jean Joseph Evremond Sperry Poniatowski, de la familia del rey Estanislao II Poniatowski de Polonia.

Dejó a un lado por decisión propia el título y el ejercicio de sus funciones de princesa para convertirse en este país en una mujer beligerante y de conquista, combativa y exitosa, contestataria y propositiva ante los grandes problemas de la agenda nacional desde la segunda mitad del Siglo XX hasta la actualidad.

Su madre fue María de los Dolores (Paula) Amor de Yturbe quien, de acuerdo con sus biógrafos y la misma entrevistada, nació en el año 1913 en la ciudad de París, en el seno de una familia mexicana, porfiriana exiliada en Francia tras el inicio de la lucha que ensangrentó al país con la Revolución Mexicana.

Tras ese recuerdo y en un vaivén de ideas, emociones, gustos y disgustos, la autora de libros emblemáticos dentro de la literatura en español como "Lilus Kikus", "Melés y Teleo", "Todo empezó el domingo", "Palabras cruzadas", "Hasta no verte, Jesús mío", subrayó: "Hay muchas historias y muy buenas".

Pero la escritora no se refirió precisamente a las historias que ha tejido a través de su quehacer literario, sino a las que se suceden en el día a día en el país. ""Es cierto que a igual trabajo no es igual el salario en este momento en México y muchas partes del mundo. Eso es algo que aún no se da, pero le falta poco"".

Lamentó que hasta hoy ""no se han arreglado ni acomodado las jornadas de trabajo de las mujeres para que coincidan con los horarios de las escuelas de sus hijos, ni se les proporcionan guarderías suficientes, y las que hay, no son lo que deben de ser en materia de seguridad y confianza pero si ha habido gane"", insistió.

Notimex