Omar Ramos 
24 de julio de 2013 / 09:00 p.m.

 

Ciudad de México  • Con la promesa de vivir una fiesta tradicional en Ibiza como lo es la Fiesta de espuma Ibiza Residence, el evento se traslado a la Ciudad de México, en particular al Pepsi center, que de nueva cuenta (el recinto vivió una gran noche de fiesta con Alesso hace un par de meses), se convirtió en una gran pista de baile, aderezada con tres potentes maquinas que surtieron de espuma a los presentes y que hicieron sentir los beats aún con más intensidad.

Desde las 21:00 horas fueron llegando los asistentes, en su mayoría adolescentes y jóvenes con la intensión de abandonar blusas y camisas a la primera intención. A pesar del ligero frio, shorts e incluso trajes de baño fueron el código de vestimenta que imperó en el evento. Todo estaba listo a las 23:00 horas para recibir al sueco John Dahlbäck y al holandés Sidney Samson, ambos viejos lobos de mar de la música house.

Antes de que Dahlbäck diera inicio a su recital, una de las maquinas que soltaba espuma sin cesar, sufrió un incidente y tuvo que ser apagada, por lo cual debajo de los dos restantes motores se aglomeraron aquellos que buscaban quedar empapados. Niñas a los hombros y cuerpos de gimnasio eran el común denominador de la mayoría de los asistentes.

El DJ sueco se apoyó de éxitos radiales como “Sweet nothing” de Calvin Harris o “Don´t you worry child” para elevar el nivel, poniendo su toque con mezclas que iban del house al dubstep. Durante un par de horas el DJ ofreció una fiesta llena de energía, apoyado de dos pantallas gigantes con visuales de gran formato. El público agradeció su trabajo con saltos frenéticos.

Pasada la media noche vino el turno de Sidney Samson. Conocido en los terrenos más comercial por ser productor del tema “Get it started” de Pitbull a dueto con Shakira, el holandés dio prueba de su experiencia con mezclas donde el electro dance, pop y dubstep convivieron con naturalidad. El puntó más alto de la noche vino con “Riverside” el sencillo que dio la vuelta a las pistas de baile en el mundo.

Las maquinas de espuma se apagaron y los asistentes fueron despidiéndose de la fiesta, regresando a una fría realidad de las 02:00 horas del miércoles, cuando el evento llegó a su fin.