15 de abril de 2013 / 01:18 a.m.

Hay amores que vienen y van y otros que crecen en la adversidad. El Monterrey en su Día del Niño Rayado vivió una de esos episodios indescriptibles, en el que atestiguó la fidelidad de su interminable afición.

Cerca de 15 mil corazones de niño con el escudo del Monterrey tatuado en sus pechos, vibraron con sus ídolos en una convivencia inigualable e inimaginable que inició en la Nave Lewis y concluyó con un desfile del equipo en los alrededores del Parque Fundidora.

De acuerdo al Club de Futbol Monterrey, el Parque Fundidora reportó el ingreso de 40 mil personas a sus instalaciones completas, de las cuales13 mil tuvieron acceso a la Nave Lewis para convivir con los jugadores del Monterrey en actividades interactivas y después en la tradicional firma de autógrafos.

No obstante, durante el evento miles de hinchas del Monterrey, con su playera bien puesta, estuvieron deambulando en los alrededores de la Nave Lewis, como queriendo capturar alguna imagen de sus ídolos aunque fuera a distancia. La suerte les favorecería hasta el desfile, donde pudieron ovacionar y aclamar a sus héroes.

El Día del Niño rayado arrancó desde las 10:00 de la mañana, aunque fue pasadas las 14:00 cuando la Nave Lewis explotó de algarabía cuando los jugadores hicieron su aparición para convivir de cerca con los rayaditos y sus familias.

Entre los juegos interactivos más novedosos que el Club de Futbol Monterrey puso a disposición de sus festejados, figuraron los globos inflables, trampolines, y las retas en el videojuego de FIFA, donde por ejemplo Aldo Denigris y Humberto Suazo, pudieron festejar y lamentar un gol a favor y en contra ante algunos de sus fans.

"La verdad que es algo muy especial, más que todo creo que este ha sido el mejor de todos los años (del Día del Niño Rayado) desde que he estado aquí en Monterrey. Hay demasiada gente.

“La verdad que compartir, jugar al Play (Station), Xbox con niños, la verdad que ellos y nosotros nos ponemos muy felices de estar más cerca. Estamos muy contentos por participar en esta linda iniciativa", dijo un alegre Chupete Suazo.

Además, cientos de niños pudieron disfrutar de momentos inolvidables en la cabina de fotos instantáneas con jugadores como Severo Meza y Luis Guillermo Madrigal, quienes se prestaron para tomarse fotos cómicas con cientos de niños rayados.

Por otro lado, los seguidores pudieron posar con los seis trofeos de campeonato de los Rayados (4 de Liga y 2 de Concacaf). Y practicar su puntería en tiros libres y penales ante el seguimiento detenido de los jugadores. Tambi{en hubo quienes si divirtieron en el futbolito de mesa y en el “Fut-golf”.

"Disfrutamos estar con ellos, que saquen fotos, yo de chico también quería fotos con los jugadores, eso te queda en el recuerdo. Nosotros estamos muy agradecidos con ellos (los niños)”, complementó el capitán José Basanta.

En la segunda etapa del evento, los 21 jugadores fueron divididos en siete “casillas” para llevar con orden la firma de autógrafos. Ahí, Suazo, Denigris, Neri Cardozo y Jonathan Orozco claramente fueron los más aclamados por sus hinchas.

“Esto es espectacular”, dijo el técnico Víctor Vucetich al observar desde un piso superior, la cantidad de gente que ingresó para obtener su firma.

Y Suazo se dio tiempo para bromear: "Los niños están como los míos de inquietos, me preguntan todo (risas), pero yo estoy muy feliz de compartir con los niños que se merecen una acción como esta y no nos queda más que seguir dándoles alegrías a todos los niños y a las familias en general".

"Creo que el entusiasmo que tienen, la sonrisa que se le ve a cada niño por una foto o una firma, dejando de lado al futbolista es algo que te llena de orgullo", agregó.

Jaime Garza