— CYNTHIA SALAZAR
5 de agosto de 2013 / 12:43 p.m.

Como cada año, Esther Salas Mariscal celebró su cumpleaños, pero esta ocasión fue un aniversario especial, ya que festejó un siglo de vida.

En punto de las 14:00, sus familiares, entre ellos hijos, nietos y bisnietos, se reunieron en su domicilio, para festejar su aniversario, en donde todos coincidieron en que el mejor regalo es la buena salud de la festejada.

A la vivienda, ubicada en la calle San Salvador, de la colonia Altamira, en el municipio de Monterrey, acudieron más de 150 personas, quienes demostraron su afecto hacia doña Esther.

Sus familiares más cercanos, como su hijo Refugio Cortés Salas, de 65 años, mencionó que uno de los valores que su madre le enseñó, fue precisamente la unión familiar, y es éste el legado que ha dejado a toda su familia.

""Para mí es un orgullo tenerlos a todos aquí, están mis hijos, mis nietos, me siento muy agradecido con todo lo que Dios me ha dado (…) nos reunimos a veces cada mes, o cuando tenemos oportunidad, para mí es una satisfacción muy grande"", comentó.

Refugio comentó que su madre, quien es originaria de Zacatecas, arribó al estado de Nuevo León, y siempre se ha distinguido por ser una mujer activa y trabajadora.

Otros de los invitados, como Oralia Torres, quien tiene 27 años y es bisnieta de doña Esther, dijo que cada año su familia se reúne para celebrar un aniversario más de vida, pero esta ocasión decidieron hacer una fiesta en grande, a la que acudieron familiares que residen en San Antonio, Texas.

""Cada año se le hace el festejo, pero en estos 100 años, sabemos que son pocas las personas que tienen el privilegio de llegar; nos distribuimos, unos el pastel, otros, la comida; somos muy unidos todos, es un orgullo contar con mi bisabuelita"".

Entre los familiares de la festejada, asistieron nueve hijos; 45 nietos; 94 bisnietos y 28 tataranietos, quienes celebraron la fecha tan especial para toda la familia.

Oralia narró que su bisabuela se mostró feliz en los días previos a su festejo, ya que decidió ensayar cómo cantaría con mariachi, cuál sería su vestido y cómo sería su pastel de cumpleaños.

""Toda la semana estuvo muy contenta, quería saber cómo se vería, si vendrían los medios y cómo bailaría con sus hijos y nietos. Ella estaba muy emocionada, eso nos da mucha satisfacción, todos vinieron a celebrar"".

En el lugar no solamente hubo un pastel, sino tres, los cuales fueron para todos los gustos, para niños, de fresa;_ y otro con la leyenda “Feliz Cumpleaños Número 100”.

En punto de las 14:30, los asistentes cantaron “Las mañanitas” a la festejada, quien se dejó consentir y agradeció el cariño de toda su familia.

Doña Esther partió su pastel de cumpleaños y posó para las fotografías con sus hijos, nietos, bisnietos y familiares allegados a la familia.