10 de septiembre de 2013 / 01:43 p.m.

La Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación Guerrero (CETEG) anticipó que se movilizará el miércoles 11 de septiembre en Chilpancingo y el 13 en la Ciudad de México, para ratificar su rechazo a la Ley para el Servicio Profesional Docente, aprobada recientemente en el Congreso de la Unión.

Para el magisterio disidente de Guerrero, la ley aprobada quita de un tajo todas las conquistas que han construido como magisterio disidente.

Minervino Morán Hernández, vocero de la CETEG, informó que para este miércoles marcharán en la capital de Guerrero y el viernes en el Distrito Federal, acompañados de las demás secciones de su órgano máximo, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Informó que se requiere la movilización en el estado, porque no ven como organismo otro caminopara deshacer la ley, recientemente aprobada en lo general por el Congreso de la Unión, donde se avaló el Instituto Nacional de Evaluación, mediante el cual se pretende obligar a los docentes a hacer exámenes periódicamente para su permanencia dentro del sistema educativo, que es su principal inconformidad.

Explicó: "las afectaciones van más allá. La posibilidad del concurso abierto de las plazas de maestros, pasó con condiciones; la reforma a las leyes secundarias también, manejan que puede haber despidos, readscripciones si no se aprueban los exámenes; también en el retiro la intervención sindical queda a un lado".

Son múltiples los problemas para el magisterio, que trae la reforma y por ello no la pueden permitir, reiteró.

Uno de los asuntos que más les preocupa es que no protege sus derechos escalafonarios; o sea, de antigüedad, éstos serán solamente por concurso. Igual para el ingreso al servicio docente, los maestros que entran van a estar condicionados a prueba de inducción dos años, si no aprueban se les quitará el nombramiento.

Calificó como un retroceso el hecho de que se atente contra la "gratuidad de la educación, la autonomía de gestión se mantiene, el sostenimiento va seguir en las escuelas, pero por parte de los padres de familia, ahora eso ya está legalizado, es una ley agresiva a los derechos laborales".

— ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN