3 de octubre de 2013 / 10:42 p.m.

Mario es el mayor y se desempeña como ala defensivo de los Borregos en su última temporada en el futbol. Su hermano menor, Maximiliano, está en su primer año de Liga Mayor en el equipo del Tecnológico de Monterrey.

Fanático de los Vaqueros de Dallas, Mario reconoce que comenzó a jugar futbol luego de un accidente sufrido en el mundo de la charrería.

"Empecé a los siete años de edad, soy de Mexicali, Baja California, la verdad era charro, toda la familia del lado de mi mamá le gusta un chorro la charrería, han ido a congresos nacionales y así pero yo a los siete años me caí jineteando un toro y mi mamá me dijo…”no, te metes a un deporte con casco", recuerda el defensivo.

"Y como siempre le ido a los Dallas Cowboys fue que escogí el futbol americano, y empecé ahí en Mexicali, empecé a jugar y una vez mi prepa vino aquí contra Prepa Tec, y el coach Alberto Vázquez y el coach Frank González me vieron y pues de ahí me trajeron".

De 1.93 de estatura, Mario señala que en la infancia admiró a los hermanos Jorge y Juan Carlos Fontes, originarios de Mexicali, defensivos destacados de Borregos en los 90.

Por eso cuando lo invitaron, de inmediato aceptó la idea de venir a Monterrey y estudiar de la carrera de Derecho.

Señala que una vez terminada su carrera en el futbol americano, buscará seguir colaborando como coach en los Pumas de Fuentes del Valle.

EL MENOR.

También para Maximiliano Soto, es singular la experiencia de jugar en los Borregos junto a su hermano mayor.

Aunque le gustan las diferentes suertes de la charrería, agradece al Tec la oportunidad de jugar en el futbol americano de la Conferencia Premier.

"Siempre he seguido el ejemplo de mi hermano y ahora que por primera vez comparto el deporte con él, la verdad me siento muy orgulloso y también es una gran responsabilidad representar este equipo junto con él", declara Max.

Admite que el reto es ganar oportunidades en una unidad defensiva muy completa, y pelear por lo que puede ser un tri campeonato en la Conadeip.