JUAN PABLO BECERRA-ACOSTA
19 de junio de 2013 / 12:51 p.m.

Jalisco • Federico Tobares nació en Argentina, en un lugar llamado Entre Ríos. Tiene 37 años. En 2009 vino a vivir a nuestro país. Es chef. Y es el primer argentino levantado y desaparecido en México. La última comunicación que se tuvo con él fue por medio de su teléfono móvil, cuando hablaba con su novia,que reside en su país, el miércoles 5 de junio a las 12:32 horas.

Procedente de Puerto Vallarta, donde vivía y trabajaba en un restaurante japonés, ya se encontraba en el área metropolitana de Guadalajara. Conducía un Caliber (Chrysler) modelo 2009, color plata y placas de San Luis Potosí VDJ 69-78. Alcanzó a decirle a su compañera que estaba “un poco perdido” en los alrededores de la urbe y se cortó la llamada abruptamente. El sábado 8 de junio una amiga presentó una denuncia por su desaparición en la Fiscalía General de Jalisco: la 09 T/V.

La embajada de Argentina se abocó al caso, pero pasaron trece días y nada, no se sabe nada de él. Por eso, el consulado argentino ya ha pedido al gobierno federal de México que intervenga en el caso. El cónsul Diego Alonso Garcés platica con MILENIO al respecto:—Nosotros confiamos en que las autoridades están investigando. Sabemos que lo están haciendo. Nos hemos comunicado varias veces por día, algunas con éxito, otras no. Reconocemos que es un trabajo difícil, sabemos, lamentablemente, la gran cantidad de casos como este que hay y que muchas veces las autoridades están desbordadas.

—¿No ha habido resultados hasta ahora?

—Nosotros sí reconocemos que estamos un tanto preocupados, porque no vemos resultados tan rápido como desearíamos. Ya hoy (ayer) es 18, ya han paso 13 días y hasta ahora es poco lo que sabemos. Eso en cierto modo nos preocupa…

—¿Han ya pedido la intervención del gobierno federal?

—Hemos solicitado la colaboración del gobierno federal. El gobierno ha respondido y seguimos conversando con ellos y viendo de qué forma se puede dar una cooperación lo más eficiente posible.

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La madre de Federico, Ana María Surraco, directora del Instituto de Artes de Gualeguaychú (Entre Ríos) y profesora de inglés de una academia privada en el barrio Juan Manuel de Rosas de Formosa, comentó en Radio Máxima de esa localidad que la situación que le toca vivir es desesperante : “No se lo deseo ni al peor enemigo, porque es espantoso”. Y hace dos días, subió un video a You Tube rodeada de sus familiares más cercanos. Portan camisetas donde arriba de una foto de su hijo se lee: “Desaparecido”. Ahí, en el video, la mujer dice:

"Soy la mamá de Federico, desaparecido el 5 de junio en México. Lo estamos buscando y no tenemos ninguna noticia de él. Espero que si lo ves en algún… ves la cara de él o te enterás de él, por favor te dirijas a las direcciones que van a salir al pie. Gracias".

La familia, ante el deterioro emocional de la madre, decidió nombrar a una vocera para responder a la prensa. Se trata de la prima-hermana de Federico, Liza Bearzotti, quien platicó con este diario vía Skype desde Buenos Aires. Ella cuenta que pasó todos los veranos de su infancia y adolescencia con su pariente, y algunos inviernos. Intenta gobernar sus emociones, pero por momentos está a punto de quebrarse y se le atora la voz…

—¿El término "desaparecido" tiene una connotación terrible para ustedes los argentinos, por la dictadura (hubo miles de desaparecidos), la estarán pasando muy mal?

—Sí, la verdad es que se trata de una situación que uno nunca imaginaría que va a vivir. Todos los días nos levantamos pensando que es mentira y después… volvemos a darnos cuenta de que no…esperamos que sea un mal susto y nada más…

—¿No han recibido peticiones de rescate?

—No, no, para nada…

Esa hipótesis casi está descartada como línea de investigación en la fiscalía de Jalisco por lo mismo, que no ha habido ningún contacto de secuestradores, según confirmaran a MILENIO fuentes de esa institución. La vertiente de un caso de extorsión, de una venganza no se ha descartado, ya que en Puerto Vallarta muchos negocios sufren este delito. Sin embargo, Liza lo desecha, dice que él no se quejó de un asunto de ese tipo:—No, la verdad no. No, para nada. Nunca lo vimos ni siquiera preocupado, ni que manifestara alguna problemática de ese tipo. No, nunca…

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Marina Vallarta es un lugar de gente con dinero. Decenas y decenas de yates de todo tipo de calado se bambolean ahí. Algunos son ofertados, los más chicos, en no menos de 250 mil dólares. Ahí está el Nudoki, el restaurante que fue el último trabajo de Federico. Está abandonado. Cerró poco antes de la desaparición del chef, según cuentan los trabajadores de los locales vecinos localizados ahí, en Nima Bay Shops, en Avenida Paseo de la Marina. A través de grandes ventanales se aprecia que solo quedó basura, nada más. El dueño de Las Palomas, un famoso restaurante que está al lado, confirma que uno o dos días después de que se supo de la desaparición del chef llegó gente a vaciar el lugar y se llevaron todo el mobiliario.

—Federico era una persona muy tranquila, muy honesta, no se metía con nadie. Se dedicaba a su trabajo por lo que yo sé. La percepción es la de un chavo tranquilo. Solo hace algunos meses llegó en muletas, pero no supe qué le pasó. Pero… pues sí, se le extraña, estamos consternados, porque es una persona que no vimos que se metiera con nadie ni tuviera problemas ni mal carácter ni mucho menos…

De Federico, nada. Solo quedan las fotos, los videos de las redes sociales…