22 de mayo de 2013 / 02:15 p.m.

Michoacán • Cinco días bastaron para que el Estado mexicano rescatara los territorios michoacanos que se encontraban en poder de civiles armados desde finales de febrero.

Buenavista Tomatlán, Tepalcatepec y Coalcomán son los municipios que, sin realizar un solo disparo, el Ejército recuperó y devolvió a la normalidad, de acuerdo con testimonios recogidos por MILENIO.

Los grupos que ostentaban el control de esas demarcaciones —las dos primeras ubicadas en la región de la Tierra Caliente y la otra en la sierra— aceptaron que las fuerzas armadas realicen desde ahora la vigilancia de sus comunidades.

Sin embargo, advirtieron que no entregarán sus armas si no comprueban que las fuerzas federales llegaron efectivamente para quedarse, pues temen que al irse retornen las organizaciones criminales que los han atacado.

El jueves pasado llegó a la entidad el general Alberto Reyes Vaca para asumir la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, quien también tendrá el mando de las corporaciones municipales —por convenios en proceso de elaboración—, la Policía Federal y las fuerzas armadas.

Desde entonces no se ha producido en el estado ni un solo acto ligado a la acción del crimen organizado. No ha habido tampoco asesinatos (solo del fuero común), enfrentamientos o demostraciones de poder en plazas y carreteras.

Alcaldes en fuga

Entrevistados por separado vía telefónica, los ediles de Coalcomán y Tepalcatepec, Rafael García y Guillermo Valencia, respectivamente, reconocieron que desde el surgimiento de los grupos de autodefensa no habían operado de manera regular en sus ayuntamientos.

En tanto, el edil de Buenavista, Luis Torres, afirmó que desde entonces no ha podido regresar a su oficina e incluso advirtió que no existen aún condiciones para hacerolo, por lo que labora desde el municipio de Apatzingán.

Los dos primeros dijeron que la llegada de fuerzas armadas garantiza su regreso para atender asuntos pendientes, y confiaron que la estrategia de seguridad anunciada dé las garantías que requieren para desarrollar su trabajo.

Valencia dijo que ha recibido amenazas de los grupos de autodefensa, y a pesar de ello ve condiciones para retornar.

Sin embargo, Luis Torres tuvo que irse a pueblos aledaños para despachar desde que aparecieron los grupos de autodefensa en la cabecera municipal y se apoderaron del palacio de gobierno. Incluso estuvo en la población vecina de Apatzingán para refugiarse.

En Buenavista los grupos de civiles armados se concentraron en la comunidad de Felipe Carrillo Puerto, mejor conocida como La Ruana, donde se apoderaron de la presidencia municipal e impidieron que la Dirección de Seguridad Pública continuara en funciones. De hecho, los uniformados tuvieron que ser resguardados por elementos de la 43 Zona Militar de Apatzingán ante el riesgo de que pudieran ser blanco de algún ataque.

Se restablece la economía

Desde el arribo del Ejército y la Marina a la Tierra Caliente las actividades económicas se han restablecido de manera gradual.

Los productores de limón, un insumo clave para el desarrollo de la región, reactivarán sus actividades, y el comercio nuevamente abrirá sus puertas, además de que la entrega de productos alimenticios y de combustible se normaliza.

Apenas ayer el vicecoordinador de la Mesa Directiva en el Poder Legislativo en el estado, Érick Juárez, recordó que Michoacán tiene una superficie citrícola de 80 mil hectáreas de limón, toronja y persa. Del producto mexicano suman 42 mil hectáreas.

En este sector se tiene registro de 4 mil productores, 53 empaques y 20 mil jornales. Por otra parte, son 10 los municipios productores situados en el valle de Apatzingán, de los cuales Buenavista y Tepalcatepec participan con 35 por ciento de la producción y superficie.

FRANCISCO GARCÍA DAVISH