IRAM OVIEDO
25 de junio de 2013 / 08:44 p.m.

Monterrey • Las cinco personas que murieron en un taxi cuyo conductor invadió carril contrario estrellándose de frente contra un camión de transporte de personal, eran toda una familia: el matrimonio y sus tres hijos menores de edad.

El accidente sucedió la tarde del lunes en la carretera a Zuazua, a la altura de la colonia Villas del Alcali, en el municipio de Ciénega de Flores, Nuevo León.

Al notar que no llegaban a su casa, en la calle Ignacio Vallarta número 123, en la colonia Ignacio Ramírez, en San Nicolás de los Garza, sus parientes comenzaron a buscarlos, hasta que se enteraron de la tragedia cerca de la una de la mañana de este martes.

Las víctimas se llamaban Víctor Manuel Gómez Cruz, de 40 años de edad, quien rentaba el taxi; su esposa Liliana Elizabeth Neri, de 36; así como sus hijos Lizbeth, Angely Kristel y Nelson Gael, de ocho, seis y dos años de edad, respectivamente.

Ellos siempre andaban juntos para todos lados y así, juntos, se fueron de esta vida.

La comadre de la pareja, Alma Guadalupe Navejar Rosales, narró lo que vivió con la familia Gómez Neri.

"Convivíamos siempre, andábamos para todos lados, ellos igual, eran una familia muy unida, una de las cosas que planeamos es que en estos días voy a hacerle a mi hija su fiesta de primera comunión y ella me dijo que ahora sí iba a ir porque no fue a mi cumpleaños.

"El señor era muy amigo de mi esposo y ella amiga mía, los consideraba como mis hermanos, el señor me dijo por lo de la fiesta que iba a ser el primero en bailar y echarse una cheve", comentó la dama.

Toda la familia se fue, las pequeñas serán extrañadas en la escuela y en el hogar por su sonrisa, sus travesuras. No se diga el bebé cuya carriola quedó ahí en el patio.

La gente espera que las autoridades ayuden a los parientes de las cinco víctimas para que puedan pagar los gastos funerales.

Mientras tanto, el Ministerio Público continúa con la investigación a fondo respecto a este caso.

Cada lunes, Víctor Manuel llevaba a su familia a visitar a un primo a Zuazua, Nuevo León, pero esta vez no llegaron a verlo porque ya descansan en paz.