26 de noviembre de 2013 / 07:50 p.m.

Monterrey.- El sismo de 4.5 grados que se registró en el oriente del estado de Nuevo León pasó prácticamente desapercibido para los habitantes de Cadereyta Jiménez.

Y es que quienes no estaban dormidos al momento del incidente, no se dieron cuenta de que alrededor de la 1:20 horas del martes templó en aquella región.

"Tengo una nietecita chiquita y estuvimos desde las 11:00 de la noche hasta las 3:00 de la mañana con ella, y no, no sentimos nada", explicó Eva Becerra, quien habita en las afueras de dicha localidad.

Por su parte, el señor Salvador Hidalgo Torres estaba ya dormido cuando ocurrió el sismo, cuyo epicentro se ubicó a 77 kilómetros al oriente de Cadereyta.

"Sí, estaba ya dormido. Siempre me acuesto a las 11 y media (de la noche). Ya para esa hora, la 1:20 de la mañana, ya estaba dormido. No sentí ningún temblor ni nada", dijo el hombre de edad madura.

Aunque el reciente fenómeno debió haberse sentido con un poco más de intensidad en la cabecera de China, Nuevo León, en Cadereyta son varios quienes han percibido los movimientos telúricos anteriores.

"Sí, (hace días) mi papá estaba trabajando en la labor y sintió que se estremeció la tierra. Él vio la tierra que tembló, que estaba así como abriendo", afirmó la joven estudiante Dulce Silva.

Ella agregó que tanto las autoridades de protección civil como la misma población deben darle mayor importancia a ese tipo de situaciones, inusuales en nuestra comunidad.

Lo anterior con el fin de crear una cultura de prevención y que, en caso de ocurrir, ningún sismo tome por sorpresa a los ciudadanos e instituciones.

"Yo también lo he sentido en mi casa, de repente que se mueve. A mucha gente le parecerá de risa o equis cosa, pero para mí esto no es un juego", recalcó.

La mañana del martes transcurrió tranquila para el municipio de Cadereyta. Sus habitantes se integraron a sus actividades cotidianas en forma normal.

Casi nadie se dio cuenta del temblor, sino hasta que los medios de comunicación lo dieron a conocer muy temprano en la mañana.

AGUSTÍN MARTÍNEZ