16 de noviembre de 2013 / 11:58 p.m.

Los Tigres Sub 17 completaron la obra en el campo de su archirrival, el Monterrey, ganaron 1-0 y clasificaron a Semifinales del Apertura 2013 con un global de 3-0 ante unos tres mil aficionados en el Estadio Tecnológico.

Un primer tiempo en que ambos equipos buscaron adueñarse de la esférica. Pero el balón iba de un lado a otro. Tigres jugó más en el campo de Rayados, sin embargo, fue el de casa el que tuvo las ocasiones más claras para marcar, sobre todo con la oportunidad de un penal.

El entrenador del Monterrey, Juan Barrón, les pidió a los suyos mayor vocación ofensiva y aunque tardaron en carburar, en la recta final, pudieron adelantar líneas. Fue entonces cuando al 35', llegó la pena máxima a favor de Rayados, pero Juan Álvarez erró su cobro, lo echó encima y se escapó la oportunidad que el Monterrey imploraba por acercarse en la eliminatoria.

El segundo tiempo fue de distinto ritmo al del primero. El Monterrey, urgido de goles, salió más agresivo. Al 48', el atacante Brian Martínez sacó una media vuelta peligrosa con remate de derecha. Pero no lo suficientemente colocada como para vencer al portero tigre, Alejandro Robles.

Luego, Jaime Rivero, quien ingresó en la parte complementaria, lo intentó de larga distancia. Pero misma historia. Su derechazo de alto grado de dificultad pasó por encima. El Clásico de la Sub 17 había levantado desde el 35 con la pena máxima.

Tigres apostó por los desdobles a velocidad. Ián Arellano, el hijo del mítico jugador del Monterrey, el Cabrito, hizo un par de quiebres por la izquierda, pero su diagonal no encontró receptor alguno.

Tigres también lo intento con remates de media distancia. Pero estaba claro que ambos contendientes requerían de precisión en sus remates finales.

De pronto las emociones se multiplicaron. De nuevo Arellano inquietó. Dentro del área sacó un derechazo cruzado con etiqueta de gol, pero el arquero Robles lo desvió y salvó su meta. Los cerca de tres mil aficionados se levantaron de sus butacas. La mitad para lamentarse y dejar ahogado su grito de gol. La otra para vitorear a su guardameta.

Ante los embates rayados, el técnico de Tigres, Andrés Carranza mandó al campo de juego a Alejandro Garza. Ya requería de nivelar las acciones en el medio campo porque Monterrey crecía.

Pero la insistencia rayada no caducó. Tigres aguantó a pie firme. Sabedor que conforme avanzaba el tiempo, el presionado sería su archirrival. Y que en cualquier descuido podría aprovechar en una contra para lastimar. O bien para ya matar. Como cuando intentó sorprender Julio Ibarra con tiro de media distancia.

Poco a poco el Monterrey fue perdiendo brillo. Claridad. Fuerza. Y Tigres a tomar el control de la eliminatoria. Incluso Garza, el recién ingresado estuvo a punto de anotar, pero también el arquero del Monterrey, Edson Redendez se hizo notar. Pero al 79' ya no pudo hacer nada para evitar la caído en su arco. El silbante decretó penal y a diferencia de Álvarez, Enrique robles sí lo convirtió para decretar el 1-0 en la vuelta y 3-0 global y definitivo.

Tigres alzó los brazos para llevarse el derbi de las inferiores; de la Sub 17. Y ahora irá por su pase a la Final.

JAIME GARZA