NOTIMEX
23 de junio de 2013 / 03:49 p.m.

México • Inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuraron una mina de arena en Tabasco que ponía en evidente riesgo el ecosistema, y un aserradero en Colima, que cambió en forma irregular su uso de suelo.

La dependencia informó en un comunicado que gracias a una denuncia ciudadana, un grupo especial se trasladó al municipio de Cárdenas, Tabasco, para verificar las actividades de un banco de arena.

Al llegar a la mina, ubicada en la "Ranchería Habanero", observaron construcciones no autorizadas que ponen en riesgo el ecosistema del Río Samaria, por lo que procedieron a su clausura de manera total-temporal.

Dichas construcciones incluían la modificación al barrote del Río Samaria, considerada deterioro grave; la edificación en proceso de un almacén de diesel; una caseta de vigilancia; báscula y oficina. Ninguna de éstas contaba con autorización.

De manera paralela, la delegación de la Profepa en Tabasco suspendió en forma indefinida la extracción del material pétreo para evitar riesgos ecológicos graves, como la modificación de cauces de ríos, que también pondrían en grave riesgo a la población.

En otra acción efectuada en el ejido Cofradía de Juárez, municipio de Armería, Colima, fue suspendido temporalmente un aserradero, por carecer de los permisos de la Secretaría del Medio Ambiente.

En los terrenos forestales, se llevaban a cabo obras y actividades de cambio de uso de suelo en violación al Artículo 117 de la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, en un área de casi seis hectáreas, según el Acta de Inspección correspondiente.

De manera precautoria, se decomisaron diversos tipos de madera, al determinar que podían afectarse especies como guasima, chacalcuahuitl, cóbano, sierrilla, huizcolote, parota, palo de agua, primavera y timúchil.