28 de marzo de 2013 / 02:16 a.m.

El estadio Joao Havelange, encargado de recibir las pruebas de atletismo en los próximos Juegos Olímpicos, se encuentra clausurado desde este martes debido a que su estructura podría derrumbarse con vientos de 63 kilómetros por hora.

Armando Queiroga, presidente de Riourbe, empresa de urbanización de Río de Janeiro, informó que no hay fecha para la reapertura del estadio, pero se estudiará el caso junto con el consorcio encargado para llegar a una solución, la cual espera tener en un plazo de por lo menos 30 días.

En 2007, el consorcio Engenhao retomó la construcción del estadio, pues la empresa constructora Delta abandonó la obra, declarándose incapaz de montar el techo, pues ya se habían detectado problemas que posteriormente el consorcio Engenhao vigiló de cerca.

Sin embargo, "en 2009, un informe había recomendado prohibir el estadio en caso de vientos superiores a 115 kilómetros por hora (Km/h) porque la estructura metálica del techo se movía demasiado", dijo el ingeniero Marcos Vidal, del consorcio Engenhao.

Actualmente, el informe marca el cierre del estadio en caso de vientos mayores a 63 Km/h, pues se confirmó "un desplazamiento de la estructura de cerca de 50 por ciento superior a lo que estaba previsto", situación que agravaba las condiciones del estadio.

El titular de Riourbe descartó que existan otros inmuebles deportivos con problemas similares, pues el estadio clausurado, también conocido como "Engenhao", es un hecho aislado y a pesar de sus condiciones se descarta sea demolido.

Además, el alcalde de Río, Eduardo Paes, aseguró que el problema tiene solución "No es necesario desmontar todo el estadio (para repararlo). Queremos que el estadio reabra lo más rápido posible para los partidos de futbol cariocas", declaró a la televisión Globo.

La alcaldía buscará determinar responsabilidades de las empresas constructoras en cuanto a las fallas "sorpresivas", pero afirma que "hoy, lo importante es la seguridad" y posterior a que se arregle dicha situación, se identificará "a quién corresponde la responsabilidad y quién pagará".

Inaugurado en 2007, muestra de modernidad de la época en América Latina, con una capacidad para casi 47 mil personas en sus 200 mil metros cuadrados, tuvo un costo de 190 millones de dólares.

El Joao Havelange no será parte de los inmuebles destinados para la Copa Confederaciones ni para el Mundial 2014, sin embargo, los equipos que tenían este estadio como casa (Botafogo, Vasco da Gama, Fluminense y Flamengo) tendrán que buscar nuevo recinto que albergue sus encuentros.

Notimex