28 de abril de 2013 / 02:48 p.m.

Monterrey • La reiterada violación de disposiciones federales y estatales, así como el hecho de no contar con permisos municipales no afectan para que una empresa esté a punto de concluir la construcción de un motel sobre la carretera Nacional, en Monterrey.

El motel con estilo oriental se construye justo frene al C5 sin respetar que viola la franja de 30 metros de distancia respecto a la carretera que la Ley exige por ser una vía federal.

A pesar de hacer caso omiso a esta restricción, la empresa que impulsa la obra prosiguió su construcción a marchas forzadas para su apertura sin que la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología de Monterrey haya intervenido ni frenado los trabajos.

El proyecto contaba con permisos que fueron anulados por partida doble en 2005 y 2009, por los ex alcaldes Ricardo Canavati y Adalberto Madero.

Al día de hoy sus permisos se mantienen suspendidos, en tanto la Suprema Corte de Justicia de la Nación resuelve un recurso de revisión promovido por Grupo Norpacífico, S.A. de C.V., contra una resolución emitida por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Cuarto Circuito.

Esto no impide a la empresa continuar la construcción para inaugurar el motel en mayo tras 14 años de polémica y un desfile de irregularidades.

La Ley de Ordenamiento Territorial de Nuevo León restringe la construcción a cada lado de los derechos de vía federales en una franja de 30 metros de anchura mínima, a cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

Ubicado en el kilómetro 266+285 de la Carretera y la calle Encino, entre las colonias Las Diligencias y La Herradura, el motel fue edificado a 20 metros de la carretera.

A partir del 2006, el Plan Parcial de Desarrollo Urbano Cañón del Huajuco- Monterrey 2002-2020, prohíbe el giro de motel sobre la carretera Nacional, en el acceso al fraccionamiento La Herradura.

En diciembre de 2011, las obras de construcción del motel se reactivaron durante la gestión de Fernando Larrazabal pese a que tenía las licencias revocadas y clausura definitiva.

Los fallos del Ayuntamiento fueron avalados por el entonces magistrado de la primera sala ordinaria del Tribunal de lo Contencioso Administrativo, José Alfonso Solís Navarro.

El polémico historial data desde 1999, pero fue hasta junio de 2005, cuando al realizar una inspección física, el municipio constató una serie de violaciones a la ley, por lo que suspendió la construcción.

La compañía combatió la medida con un amparo ante el Tribunal Contencioso Administrativo, que le fue negado en forma definitiva en 2009.

Con información del expediente Q-3683/08/SEDUE y fuentes al interior del caso, el 22 de enero del 2009 el entonces alcalde Adalberto Madero emitió una resolución que suspendía definitivamente la construcción y revocó los permisos de uso de suelo para hotel y la licencia de construcción.

Norpacífico planteó el juicio contencioso administrativo 265/09, del índice de la Primera Sala Ordinaria, sin embargo, se les negó la suspensión para reanudar trabajos, cuya resolución fue confirmada por la Sala Superior.

Esta nueva determinación se combatió vía amparo tanto por Norpacífico como por el vecino Patricio Eugenio Zambrano Plant, representando a las colonias Las Diligencias, Las Estancias y La Herradura, quien protestó por la lentitud de la impartición de justicia, ya que la supuesta violación que se planteaba no trascendía el fondo de la resolución hecha por el entonces alcalde Madero y aún subsanándose, en nada se cambiaría el sentido.

En la sentencia de la primera instancia del juicio 265/2009, el tribunal declaró la validez de la resolución emitida por el municipio, mediante la cual se suspende en definitiva y se revocan las autorizaciones.

Aún y con los permisos revocados de construcción y uso de suelo para hotel, la empresa Grupo Norpacífico continúo con los trabajos de edificación como lo confirmó MILENIO Monterrey durante un recorrido esta semana.

Sin embargo, el Tribunal Colegiado emitió un incidente de modificación a la suspensión ya que la empresa carecía de licencias y no podría reanudar actividades.

En tanto la Suprema Corte de Justicia de la Nación resuelva el recurso de revisión promovido por la empresa contra la resolución emitida por el Colegiado, el estatus continúa con la revocación de las licencias.

Sin embargo, los trabajos no se han detenido.

EDUARDO MENDIETA