20 de enero de 2013 / 10:50 p.m.

Monterrey  Luego de que el ex director del Mando Único, Juan Francisco Rivera Bedoya destacara la falta de atención de los alcaldes metropolitanos en el proyecto estatal, evadiendo algunos protocolos de seguridad, el Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, señaló que es difícil estar siempre atentos para combatir la delincuencia, aunque se necesita del apoyo de los ciudadanos.

Cabrera López mencionó que es complicado brindar la seguridad de una ciudad, sobretodo porque los maleantes son los que deciden los actos delictivos y esto vuelve difícil que la autoridad pueda prevenirlos.

Ante ello, expuso que no hay falta de voluntad de la autoridad, aunque menciona que tanto los propios cuerpos de seguridad como los ciudadanos deben hacer su parte.

“Siempre es muy difícil atender lo que requiere una ciudad, los ciudadanos debemos hacer nuestra parte y la autoridad la suya. No creo que haya falta de voluntad, el mal y todo lo que los ciudadanos no moralmente sanos, siempre sobrepasan a cualquier gobernante. Como decimos en lenguaje común, el ladrón siempre va muy por delante”, afirmó.

El Arzobispo de Monterrey agregó que la vigilancia de Nuevo León no es tarea fácil, requiriendo vigilancia y profesionalismo para estar un paso delante de los malhechores, toda vez que es imposible contrarrestar los actos delictivos vigilando las 24 horas del día.

“Como decía Jesús, si el dueño de una casa supiera a que hora el ladrón iba entrar iba estar siempre vigilando. No es fácil, pero hay que luchar para que los ciudadanos gocen de paz y tranquilidad. Se necesita vigilancia y profesionalismo”, añadió.

Ante el incremento de los delitos en Nuevo León, sobretodo en homicidios dolosos, el ex director del proyecto de Mando Único, Juan Francisco Rivera Bedoya expuso que es responsabilidad de los alcaldes llevar a los elementos policíacos a la Universidad de Ciencias de la Seguridad, a fin de que se de continuidad a los protocolos de la Ley de Seguridad; sin embargo ninguno de los ediles ha dado seguimiento, convirtiéndolos en los principales responsables de algunos delitos.

 ISRAEL SANTACRUZ