SANDRA GONZÁLEZ
11 de mayo de 2013 / 02:20 a.m.

Monterrey • Aunque la Dirección de Comercio del Municipio de Monterrey implementó hace un mes un operativo permanente en la calle Morelos para evitar la instalación de comerciantes informales, aparentemente este 10 de Mayo hubo tregua.

Vendedores de flores, globos y artículos alusivos al día de las madres se apostaron en medio de la calle peatonal pues quisieron aprovechar la fecha para tener un ingreso extra pero a ellos los acompañaron los oferentes de siempre que ofrecen lentes, gorras y juguetes.

Una mujer que se identificó como Mercedes Palma indicó que unos 15 compañeros se pusieron de acuerdo para invadir el pasaje comercial, desafiando a las autoridades.Al cuestionarle si tenían algún permiso especial que avalara su presencia en la calle Morelos, lo descartó.

"No (tienen permiso), nosotros nos metimos solos. Somos poquitos. Donde nos ponen no vendíamos. Nosotros siempre nos aprovechamos de los inspectores, han pasado como mil pero no", dijo.

La entrevistada quien puso a la venta adornos florales y muñecos de peluche, además de sus dulces, indicó que las ventas cayeron considerablemente desde que los instalaron en calles aledañas al pasaje comercial.

Aunque en el recorrido no se observó a ningún inspector de comercio, la vendedora dijo que si los instaron a retirarse del lugar pero prefirieron arriesgarse a ser desalojados, sin embargo esto no sucedió.

"Ellos nos dicen que si pero nosotros decimos que no. No son groseros ellos bien educaditos vienen y entonces uno ahí se aprovecha", mencionó refiriéndose al desafío a las autoridades.

Otra mujer que cuidaba un puesto de lentes dijo que en el tiempo que llevaba vendiendo ningún inspector se acercó para pedir el permiso correspondiente para la venta.

Fue el pasado 10 de abril cuando el nuevo director de la Dirección de Comercio, Axel Miguel Velázquez Sedas, encabezó un operativo para limpiar de puestos ambulantes la calle Morelos donde les dio a los presentes dos opciones retirarse voluntariamente o el decomiso de su mercancía.

Aunque los oferentes optaron por la primera opción, esto desencadenó una serie de manifestaciones pues pedían permiso para seguir vendiendo como lo habían hecho durante 45 años, sin embargo el municipio les dio la oportunidad de colocarse en las calles aledañas.