24 de enero de 2013 / 05:12 a.m.

Monterrey.-   • Puesteros ubicados sobre la Avenida Padre Mier y Juárez en el centro de Monterrey, fueron desalojados por inspectores de la Dirección de Comercio de Monterrey.

El retiro de los comerciantes ocurrió al filo de las 13:30 horas y abarcó el perímetro de las esquinas de Guerrero y Leona Vicario, en el corazón del sector comercial de Monterrey.

Molestos por el operativo, algunos comerciantes dijeron que sus papeles de encuentran en regla y que la medida es injusta ya que laboran de acuerdo a los lineamientos de las autoridades.

“No es justo, nos quitaron toda la mercancía, lo que vendíamos y no se vale eso, somos gente trabajadora.

“Llegaron de una forma rápida y sorpresiva, y cuando nos dimos cuenta de que eran inspectores de Comercio ya estaban encima”, dijo uno de los comerciantes cuyo puesto de venta se encontraba en la esquina de Guerrero y Padre Mier.

Durante un recorrido en las calles de este sector, algunos comerciantes informales mencionaron que efectivamente se llevó a cabo un operativo por parte de la Dirección de Comercio de Monterrey.

“Llegaron los de comercio y revisaban los permisos y en caso de que los papeles no estuvieran en regla los retiraban, fueron dos o tres los puestos que se llevaron, pero los que tenían el permiso no los quitaron porque no había problemas, algunos continuamos vendiendo sin problema”, sostuvo un puestero que no fue retirado.

Personal del Ayuntamiento regiomontano confirmó la versión y aseguraron que la medida obedeció a un chequeo de rutina y que se decomisaron dos carretones de semillas.

“A mi esposa la quisieron golpear, ella está embarazada y no se puede mostrar tanta fuerza en contra de una mujer”, relató uno de los puesteros.

El operativo solo se realizó en el cruce de la Avenida Padre Mier y Guerrero y sólo tuvo una duración de pocos minutos.

“Fue muy rápido, creo que ya sabían quiénes eran los que no portaban el permiso, llegaron en las camionetas y se llevaron los carritos, al ver el operativo, los demás mejor se fueron para evitar que pierdan sus productos.

“Es gente que vive al día y no tienen otra fuente de empleo, por eso mismo es que vemos mal que los quiten de vender”, sostuvo uno de los puesteros.

 Lorenzo Encinas