6 de diciembre de 2013 / 04:30 p.m.

El luto por Nelson Mandela y la alegría de la música brasileña contrastaron el viernes en el sorteo que determinará los grupos para el Mundial del año próximo en Brasil. Pero en el ambiente, flotaba también la expectación por la forma en que se configurarán los encuentros del máximo suceso futbolístico del orbe.

Fernanda Lima y Rodrigo Hilbert, quienes están casados y son presentadores de la televisión nacional, dieron comienzo a la ceremonia, que cuenta también con la presentación de varias estrellas de la música brasileña.

Eran perceptibles las mayores medidas de seguridad. El circuito que pasa entre los distintos hoteles de este complejo estaba lleno de vehículos policiales y militares, una presencia mucho mayor a la observada en los días anteriores. En el vestíbulo del hotel donde se instaló el centro de prensa, se colocaron vallas metálicas, que no estaban la víspera, para controlar de manera más segura el acceso de los visitantes.

Luego, esas vallas se fueron extendiendo, para tender un camino infranqueable hasta la gran carpa donde se realiza el sorteo.

Y el sol, que había lucido radiante desde el comienzo de la semana, quedó parcialmente oculto por las nubes. En tanto, las distintas selecciones participantes en el Mundial, esperaban que no se les nuble también su esperanza durante el sorteo.

Algo más que podría opacarse en la ceremonia es el ambiente festivo. La FIFA expresó su pesar por el deceso de Mandela, ocurrido la víspera, y el presidente del organismo, Joseph Blatter, consideró "una señal celestial" el hecho de que la figura emblemática del país que fue sede del Mundial anterior, haya fallecido justo antes del sorteo para la edición siguiente de esta justa.

"Es una señal, una gran señal celestial, el hecho de que él fallezca en el momento en que comienza una nueva Copa del Mundo. Y él dijo en aquella época (el Mundial de Sudáfrica), 'vamos a celebrar la humanidad mediante el fútbol''', expresó Blatter el viernes a la prensa. "Así que celebremos la humanidad mediante el fútbol y celebremos a Nelson Mandela, y todo lo que ha hecho en su vida y en nuestro mundo".

Una de las últimas grandes apariciones públicas de Mandela fue durante la ceremonia de clausura de la Copa del Mundo del 2010 en Sudáfrica.

El presidente de la FIFA dijo que las banderas de las 209 asociaciones miembro en la sede de la FIFA serán izadas a media asta y habrá un minuto de silencio antes de la próxima ronda de partidos internacionales.

Al comienzo de la ceremonia, se presentaron imágenes de Mandela en las pantallas instaladas en la sede. Luego, Blatter convocó a guardar un minuto de silencio.

Unos 1.300 invitados y 2.000 periodistas han concurrido a Costa do Sauipe, frente al Atlántico, para atestiguar de primera mano el sorteo.

La mecánica del sorteo es más bien simple.

Los 32 equipos estarán colocados en cuatro bombos distintos. Durante décadas, el organismo colocó papeles en un sombrero para sortear los grupos, pero una fórmula tan rudimentaria parece ahora lejanísima al espectáculo de la FIFA.

Así que los sorteos se fueron convirtiendo en una atracción cada vez más ornamentada desde que el primero se transmitió por televisión, para el Mundial de Inglaterra de 1966.

La FIFA y las autoridades brasileñas informaron que se han erogado unos 11 millones de dólares en la organización de este sorteo. La cifra incluye la construcción de la carpa, tan grande como un edificio de unos cinco pisos y tan larga como una cancha de fútbol, donde se menearán las tómbolas.

 Ap