6 de octubre de 2014 / 09:49 p.m.

Estados Unidos.- GT Advanced Technologies Inc, socio de Apple en la fabricación de pantallas de cristal de zafiro, presentó este lunes un pedido de bancarrota. Las acciones de la compañía habían caído un 90% en los últimos tiempos, ubicándose en los 75 centavos de dólar.

Meses atrás, GT era una de las compañías con mayor proyección en la industria de los cristales, llegando a obtener una valoración de 2 mil 800 millones de dólares en julio pasado. En ese momento, todos especulaban con que la firma de Arizona será la encargada de cubrir las pantallas de los nuevos iPhone 6 y 6 Plus.

Las acciones del fabricante se habían duplicado en entre noviembre de 2013 y el 9 septiembre de 2014, cuando fueron anunciados los nuevos smartphones de Apple. Los inversores esperaban que GT replicara el éxito que ha obtenido Corning con sus cristales Gorilla Glass.

Una vez presentados los teléfonos, que no incluyeron pantallas de zafiro entre sus componentes, los papeles de la compañía se desmoronaron un 36%. Un mes atrás, GT había indicado que su planta de Arizona entraría en funcionamiento recién a principios de 2015.

Concretamente, la empresa había pedido a Apple 139 millones de dólares extra para completar la línea de producción. Hasta la fecha, los de Cupertino ya habían desembolsado 439 millones de dólares. "Al parecer, algo se rompió en la relación entre Apple y GT Advanced", aseguró Pavel Molchanov, analista de la firma Raymond James en declaraciones hechas a la agencia Reuters.

Apple, que todavía tiene planeado usar cristales de zafiro en sus relojes inteligentes Apple Watch, posee un acuerdo con GT que le permite tener una licencia exclusiva sobre ciertas aplicaciones de su tecnología de cristal de zafiro, pero no tiene ninguna obligación escrita para comprar sus productos.

Según datos de la firma de análisis de mercado Markit, el 43 por ciento de las acciones de GT Advanced eran compradas para "apuestas cortas", lo que indica que había una gran cantidad de inversores que pensaban en que una drástica baja del precio de los papeles era posible en el corto plazo.

FOTO: Reuters

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