10 de septiembre de 2013 / 02:31 a.m.

MIAMI • Una presunta narcotraficante colombiana acusada de tener nexos con la organización del mexicano Joaquín "El Chapo" Guzmán, líder del cartel de Sinaloa, compareció el lunes ante una jueza federal de Miami, pero la audiencia se realizó a puertas cerradas por orden de la magistrada.

Inmediatamente después de haber comenzado la audiencia de Dolly Cifuentes, la jueza Joan Lenard ordenó al público presente retirarse de la sala. Sólo quedaron presentes unas pocas personas, entre ellas la acusada, su abogada Bonnie Klapper, la fiscal Andrea Hoffman, una intérprete y varios policías.

De acuerdo con los expedientes judiciales que figuran en el sistema en línea de los tribunales federales, Cifuentes-Villa debía presentarse ante Lenard para cambiar la declaración de inocencia que había efectuado en agosto del 2012.

En 2010, el gobierno estadunidense acusó a Cifuentes, apodada "La menor", de asociación ilícita para importar y fabricar cocaína a sabiendas de que sería importada a Estados Unidos; y de fabricar y distribuir cocaína en Guatemala y Colombia para importarla luego a este país. En total, las autoridades le formularon cinco cargos que conllevan una condena máxima a prisión perpetua.

Sin embargo, debido a un acuerdo entre Colombia y Estados Unidos, Cifuentes no puede enfrentar una condena a cadena perpetua ni a muerte.

En las audiencias donde los acusados cambian su declaración inicial de inocencia por culpabilidad, también suelen anunciar un acuerdo con la fiscalía. A través de esos pactos se comprometen a colaborar con las autoridades en investigaciones en curso, a cambio de obtener una condena más leve y evitar un juicio, un proceso que suele ser más prolongado.

Cifuentes, extraditada hace poco más de un año desde su país, habría sido compañera sentimental de un hermano del ex presidente colombiano Álvaro Uribe.

Al término de la audiencia de casi una hora, la abogada defensora Klapper se negó a hacer declaraciones afuera de la sala. Dijo que la jueza Lenard había ordenado que el expediente judicial permaneciera en secreto.

Cifuentes ingresó a la sala de audiencias minutos antes de que Lenard pidiera el retiro de los presentes. Lucía su cabello largo negro entrecano en las raíces y más claro en las puntas. Estaba vestida con un traje de camisola mangas cortas y pantalón de color beige. Su rostro se veía pálido.

Una mujer que también salió de la sala y dijo que era la abogada de Cifuentes en Colombia, expresó que la defensa de la acusada había pedido que la audiencia fuera reservada. La mujer, que hablaba español, no quiso identificarse por su nombre.

AP