4 de diciembre de 2013 / 02:30 a.m.

Santa Catarina.- Mientras que su legal propiedad fue la manzana de la discordia entre el municipio y un particular, y su despojo generó daños y perjuicios valuados en casi 46 millones de pesos, además de que tiene al ex alcalde Gabriel Navarro al borde de prisión, el terreno de la colonia Portales, en Santa Catarina, se encuentra en el más completo abandono.

Fuentes municipales confirmaron que el predio, de 24 mil metros cuadrados de extensión, fue restituido al propietario, Francisco Adell Blade, desde el año 2004, luego de que este denunciara que fue privado ilegalmente del mismo por la administración de Alejandro Páez.

Pese a ello, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ordenó indemnizar al afectado, a fin de restituirle el daño que le generó el despojo del mismo.

Dictada la resolución el pasado lunes, Telediario realizó un recorrido por el lugar, que para mayores referencias, se encuentra contiguo a la avenida Manuel Clouthier y su vecino más cercano es el Gimnasio Municipal de Santa Catarina, que se ubica justo frente al terreno.

La maleza y basura predominan en el predio, muestra evidente de que durante buen tiempo no se le ha dado ningún uso productivo.

Y de la vitapista que en su momento fue construida por el municipio de Santa Catarina ya no quedan rastros visibles.

No obstante, su ubicación aledaña a una avenida altamente transitada eleva la plusvalía de esta tierra, además de que tiene un fácil acceso y servicios en las inmediaciones, como centros comerciales, tiendas de conveniencia y gasolineras.

Pese a ello, y sin importar el largo y costoso litigio que se desató por su posesión, el terreno de la colonia Los Portales se encuentra en el olvido, sin ser aprovechado por el municipio ni por el particular que lo reclamó.

Apenas este lunes, la Suprema Corte definió que el ex alcalde Gabriel Navarro era responsable por el desacato a una sentencia de amparo que ordenaba la indemnización por el despojo del predio, en tanto que el actual edil, Víctor Pérez, libró la sanción que sobre él pesaba.

Luis García