21 de abril de 2014 / 02:46 p.m.

Vas preparado con tu lista de artículos que necesitas, pero de alguna forma cuando sales del supermercado llevas mucho más, ¿por qué?

Mucho tiene que ver con los trucos que los supermercados usan para jugar con la mente de los consumidores y llevarlos inconscientemente a comprar más, ¿cómo cuáles?

Etiquetas rojas

Los clientes las asocian automáticamente con los recortes de precios, incluso si no hay reducción. Tomando en cuenta esto hay ciertas tiendas que llenan de pegatinas rojas los productos.

Ahorrar

Es lo que todo súper ofrece a sus clientes, bueno eso quieren hacernos creer y para ayudar a dartal impresión están las tarjetas de recompensas de devolución de dinero, puntos y beneficios. Inconscientemente quieren dirigir a los clientes hacia los productos que ofrecen los mayores beneficios.

Bamboleo

Nuestra visión periférica estará al tanto de lo que se mueva y para llamar nuestra atención en estos campos están los carteles que cuelgan del techo actuado como una bandera.

Ubicación

De estos hay muchos trucos, algunos supermercados suelen colocar frutas y verduras cerca de la entrada para crear un ambiente saludable.

Otros tantos prefieren la tecnología y es que pensémoslo así:

Un matrimonio se dirige a comprar el mandando de la semana, la mujer recorriendo todos los pasillos por si se le olvida algo o encuentra una oferta, pero el esposo desesperado dice: Toma lo que necesita y vámonos. Hay que deshacerse de él ¿cómo? Tecnología, se queda distraído en este departamento y da oportunidad a la mujer de consumir más y puede que hasta el hombre termine llevando algún producto.

Por el contrario el pan, la leche y el azúcar están en el interior de la tienda, lo que obliga a la gente a caminar por los pasillos en los que podrían verse tentados a recoger otros artículos.

Estantería

Los compradores leen estantes como un libro, de izquierda a derecha y luego hacia abajo. Las grandes marcas pagan a las cadenas una prima para asegurar que sus productos están a la misma altura.

Por esto mismo los supermercados también, generalmente, aumentan el precio en pequeños pasos de izquierda a derecha, sutilmente minimizando lo que es a menudo una gran diferencia entre el producto más barato y el más caro.

Claro que lo más económico lo encontrará enterrado en los estantes inferiores.

AGENCIAS