6 de marzo de 2013 / 11:53 p.m.

Cancún Centro • A seis años de su captura,el de fraudador estadunidense Michael Eugene Kelly, quien presuntamente protegido por el ex gobernador Joaquín Hendricks y el ex director del Fonatur, John McCarty, creó el complejo Puerto Cancún, uno de los mayores del mundo, fue sentenciado en la primera etapa del proceso que se le instruye en Chicago.

Kelly es sujeto de juicio por fraude contra dos mil pensionados y jubilados de ese país, por la venta de residencias en Cancún. Fue sentenciado a reponer el daño y salió de la penitenciaría de Chicago a su casa en Indiana, para prepararse a un segundo juicio, confirmó el abogado defensor Jeffrey Steinback.

Puerto Cancún es un conjunto inmobiliario con decenas de torres de lujosos condominios, conjuntos residenciales de turismo con lagos artificiales, marinas, plazas comerciales, cuya edificación generó un boom de la construcción que atrajo a millones de personas.

Quintana Roo se convirtió esos años en un nuevo El Dorado. En todas las construcciones del complejo, que hizo crecer al menos diez veces la ciudad, se denunciaron graves violaciones al entorno ambiental, ante las cuales se presume que las autoridades se hicieron de la vista gorda.

La oficina de Kelly en esta ciudad informó que por haber permanecido seis años preso, logró el beneficio de libertad bajo arraigo concedida por la Corte en Illinois.

En Chicago, un abogado de los defraudados entregó al juez Ronald Guzmán una airada inconformidad de éstos, quienes exigían condenarlo a 50 años, ya que “el hombre que infligió daños morales imponderables, arruinó las vidas de muchos y generó miles de crisis familiares”, señala la protesta.

De acuerdo con su propia declaración, Kelly admitió que el desarrollo inmobiliario Puerto Cancún fue erigido con parte de los recursos de fraudes cometidos contra pensionados y jubilados en Estados Unidos.

El juez de Chicago Guzmán impuso como condición el arresto domiciliario, que sus familiares firmaran un bono de diez millones de dólares y entregaran como garantía 20 propiedades en Estados Unidos, específicamente en Indiana y Alabama, para excarcelarlo, informó la Corte en consulta telefónica.

El arraigo domiciliario fue exigido debido a que el pasado 23 de febrero se inició contra Kelly un segundo procedimiento judicial en el que enfrenta otros 13 cargos, por fraudes adicionales por 342 millones de dólares.

Esto implica que Eugene Kelly no puede salir de Estados Unidos ni del estado de Indiana, donde cumplirá el arresto domiciliario. En el foro de Chicago se estima que la Corte, presionada por las víctimas, analiza una penalidad de más de diez años por los nuevos 13 cargos.

Un allegado al hijo mayor de Kelly dijo que este tiene 13 kilos menos de peso y su salud está minada por la prisión, “pero se alegró mucho al enterarse de la sentencia de cinco años, dictada el 12 de diciembre, al culminar el proceso iniciado en 2006, luego de su captura en Jacksonville, Florida, por el FBI”, comentó.

Kelly sufre cáncer de colón y requiere aplicaciones de quimioterapia. Para moverse tiene que usar silla de ruedas. Los próximos cuatro meses serán fundamentales para restablecer su condición física, dijo a la familia uno de los médicos.

El juez Ronald Guzmán consideró esta circunstancia para conceder el arresto domiciliario. La sentencia dictada es la máxima que establece el código penal de Estados Unidos para el fraude.

El defensor de Kelly, Jeffrey Steinback, propuso la liberación del procesado con el argumento de que tendría mejores cuidados en su casa que en el Centro Penitenciario Correccional Metropolitano de Chicago.“Creo que tendremos que esperar tal vez otros tres o cuatro años antes de la sentencia final”, dijo Steinback.

Momentos antes de escuchar la sentencia, Michael Kelly, quien ahora tiene 63 años, ofreció una disculpa a los afectados por sus delitos.

“Quisiera pedir perdón de nuevo a todas las víctimas, a mi familia por la destrucción de sus vidas”, dijo el allegado de su hijo Mike.

El asistente del fiscal Daniel Gillogly, comentó que el fraude de Kelly es uno de los más grandes en materia inmobiliaria, conocidos por un tribunal federal en Chicago. Se tiene registro de más de dos mil víctimas de todo el país y fraude de más de 342 millones de dólares contra más agraviados y pensionados estadunidenses.

FERNANDO MERAZ