4 de abril de 2013 / 11:31 p.m.

Cancún Centro • El gobierno de Quintana Roo afirmó que otorgó permisos ambientales para el proyecto Dragon Mart, pero de manera condicionada al cumplimiento de la normatividad ambiental, en respuesta a un cuestionamiento de la Cámara de Diputados que analiza el tema en la Ciudad de México.

Inicialmente el gobierno estatal no emitió los permisos, hasta que los promotores se comprometieron a cumplir con todas las normas establecidas para la protección ambiental, ante autoridades federales, explica el comunicado dirigido a San Lázaro.

El texto explica que "se convalidó la autorización realizada por la correspondiente instancia gubernamental, pero en el ámbito de la competencia estatal, según manifiesta el estudio de impacto ambiental, en términos de la normatividad en la materia".

El gobierno estatal aclaró que "la empresa quedó sujeta a tramitar y, si la autoridad federal lo autoriza todas las autorizaciones, licencias, permisos y similares que establecen otras autoridades federales, estatales o municipales para la realización del proyecto y su operación".

En marzo pasado se aprobó un punto de acuerdo en el que el gobierno de Roberto Borge autorizó permisos para operar el complejo chino, modificado sustancialmente y reducido a solo 20 bodegas y 272 casas para el personal.

El gobierno municipal que encabeza el perredista Julián Ricalde Magaña, ha reiterado por su parte que no autorizará la plaza DragonMart no el resto del complejo, debido a que altera sustancialmente el Programa de Ordenamiento Territorial del municipio.

Ricalde hizo saber que hizo llegar “información confidencial sobre el proyecto a la Cámara baja”, en donde los partidos políticos se preparan a debatir el tema intensamente.

La senadora Iris Vianey Mendoza Mendoza (del PRD) pidió a la Junta de Coordinación Política del Senado crear una comisión especial para fiscalizar la transparencia y legalidad del proceso de autorización para DragonMart, que representa ya una polémica internacional.

El PRD exhortó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) establecer acuciosamente la viabilidad ambiental del proyecto y valorar celosamente todos los impactos de construcción, operación y cierre que implican las colosales obras.

El mismo partido solicitó a la secretaría de Economía estudios técnicos sobre el impacto en el mercado mexicano de los productos de las 14 secciones que tendrá DragonMart y su afectación a la producción nacional de bienes.

El 11 de febrero pasado se celebró en el Senado de la República el foro "Efectos ambientales, económicos de la instalación de Dragón Mart Cancún en México".

Ahí, académicos, ambientalistas, órganos empresariales y representantes de la sociedad civil censuraron la actitud del gobierno chino que fomenta la competencia desleal en el mercado y pone en desventaja a productores mexicanos.

En el foro se pidió recompilar información precisa sobre las condiciones de competencia de los empresarios nacionales, que deben ser el centro de nuestra protección, señalan las conclusiones.

Otros exponentes señalaron que el centro comercial chino podría generar problemas sociales y económicos como más asentamientos irregulares, tráfico y contaminación en el área natural protegida de la Riviera Maya.

 FERNANDO MERAZ