23 de febrero de 2013 / 01:36 a.m.

Monterrey.- • Los propietarios de la casa donde estuvo secuestrada la bebé de un año por su niñera fue abierta, dejando ver las condiciones de suciedad e insalubres en donde la menor estuvo cautiva.

Luego de que elementos ministeriales reventaran uno de los diminutos departamentos del conjunto marcado con el 150 de la calle General Anaya en la colonia Larralde, en donde mantenían cautiva a la menor, los propietarios permitieron el acceso, en donde se observó una sola cama individual en donde varias colchas y papel sanitario hacían de cubierta adicional para las inclemencias del tiempo.

Dentro del cuarto, el cual no era más grande que cinco por tres metros, había ropa tirada tanto de hombre como de mujer, así como algunas vasijas y alimentos a medio consumir.

Los vecinos señalaron que la vivienda era ocupada por una mujer y su pareja, sin embargo en los días posteriores al secuestro no escucharon o vieron algo inusual, e incluso el llanto de la menor no era escuchado.

Según los propios vecinos, la pareja tenía viviendo en el sitio poco menos de un año, y nunca fueron problemáticos o propensos a hacer escándalos, por lo que no era algo extraño el silencio del cuarto donde permanecían con la menor.

Elementos de antisecuestros de la Procuraduría de Justicia en el Estado rescató a la pequeña, que fue secuestrada el pasado miércoles y por la que se pedía un rescate de cuatro millones de pesos.

En el sitio se detuvo a la secuestradora, quien era la sirvienta de la familia, identificada como Lucía Trejo Hernández, de 24 años de edad, así como a Hortencia Hernández Valencia, de 24 y la pareja sentimental de ésta Agustín Ramos Trejo, de 29, todos originarios de San Luis Potosí, y éstos últimos quienes habitaban la vivienda.

ISRAEL SANTACRUZ