AGUSTÍN MARTÍNEZ
6 de septiembre de 2013 / 11:35 a.m.

Apodaca • Un joven murió y sus dos acompañantes quedaron ilesos, luego de volcar la camioneta en la que viajaban cuando eran perseguidos por policías de San Nicolás, en Apodaca.

 

Los tripulantes de la unidad particular habían sido detectados en actitud sospechosa en el centro nicolaíta, pero se rehusaron a detenerse al momento en que los oficiales les marcaron el alto.

 

La persecución terminó alrededor de las 1:00 horas del viernes en la carretera Monterrey-Nuevo Laredo, frente a los terrenos del Aeropuerto Del Norte.

 

En ese lugar perdió la vida Miguel Ángel Escobedo Pérez, de 32 años de edad y quien laboraba en una empresa del ramo de la madera y los metales.

 

Él conducía una camioneta Ford Expedition color plata, con placas de Nuevo León, en la que lo acompañaban su medio hermano, Javier Alejandro Escobedo González, de 21 años, y su amigo Edgar Samir Vázquez Salas, de 22.

El primero de ellos, con domicilio en la colonia Emiliano Zapata, en Escobedo, indicó que los tres eran compañeros en la empresa Maderas y Metales de Monterrey, ubicadas en San Nicolás.

 

Por su parte, Vázquez Salas, quien radica también en Escobedo, dijo que desde las 20:00 horas del jueves habían estado conviviendo en un bar ubicado en el centro de San Nicolás, después de salir de su trabajo, donde Escobedo Pérez era supervisor.

 

El joven relató que momentos después de salir del negocio unos policías les marcaron el alto, pero al estar bajo los efectos del alcohol, tuvieron temor de ser detenidos.

 

Fue entonces que Miguel Ángel aceleró la velocidad y avanzó hacia la avenida Universidad, donde circuló hacia el norte con rumbo a la carretera a Nuevo Laredo, siendo seguidos por los uniformados.

 

En pocos minutos unas 10 o 12 patrullas se sumaron a la persecución, cuyo objetivo, la camioneta Expedition, llegó hasta la zona cercana al aeropuerto.

 

Repentinamente el conductor perdió el control del volante cuando las llantas derechas golpearon en el cordón de concreto del camellón central de la carretera.

 

En un tramo de casi 50 metros, la unidad dio múltiples volteretas, durante las cuales el conductor salió proyectado y quedó en el camellón.

 

Los oficiales municipales sometieron a los dos sobrevivientes y pidieron el apoyo de paramédicos de la Cruz Roja, quienes confirmaron la muerte del conductor.

 

En la trayectoria de la Expedition quedaron regadas varias mochilas y bolsas que contenían herramientas, ropa y calzado, señalando Javier y Edgar que eran parte de sus pertenencias.

 

Entre los policías trascendió que los tres jóvenes habían sido observados en actitud sospechosa y no descartaban que hubieran estado cometiendo robos.