10 de abril de 2013 / 02:35 p.m.

Monterrey • Trágica muerte encontró el conductor de una camioneta al quedar atrapado en su vehículo por toneladas de tierra amarilla que cayeron de un tráiler, cuyo chofer aseguró que esquivó un vehículo tras un cerrón.

El accidente fue reportado al filo del mediodía de este martes sobre la avenida Morones Prieto y la calle Baja California, a la altura de la colonia Nuevo Repueblo, al sur de Monterrey.

La víctima se llamaba Hugo Martín Campos Rocha, de aproximadamente 50 años de edad, quien vivía en la colonia Rincón de la Primavera, en el municipio de Guadalupe, según una credencial de elector.

El hombre manejaba una camioneta Ford en color rojo con placas de nuestro estado.

Las autoridades detuvieron al presunto responsable de los hechos, quien fue identificado como Reynaldo Guajardo Herrera, de 43 años de edad.

El chofer tripulaba un tráiler con la razón social Fraga Triturados, con domicilio comercial en Antiguo Camino a El Venado número 120, en Santa Rosa, Apodaca.

Reveló el conductor que circulaba por los carriles exprés de Morones Prieto, cuando el conductor de una camioneta le dio un cerrón.

Para esquivar el golpe viró el volante a la derecha, pero la carga de tierra que llevaba de San Pedro a Apodaca le ganó, cayendo varias toneladas sobre la camioneta donde iba Campos Rocha, pero ya en los carriles habituales.

Sin deberla ni temerla el conductor perdió la vida sepultado dentro de su vehículo.

Hasta ese sitio llegaron elementos de la Cruz Verde, Protección Civil Monterrey, del Estado, Cruz Roja Metropolitana, Seguridad Pública, Fuerza Civil de Nuevo León, Tránsito Monterrey y Agencia Estatal de Investigaciones.

Lamentablemente nada pudieron hacer por la víctima.

Entonces todo fue un caos vehicular, al cerrarse los carriles habituales de la mencionada avenida.

Personal de Servicios Públicos del municipio de Monterrey se presentó de inmediato, llegó la maquinaria y se tardaron varias horas en retirar los vehículos y la tierra.

La delegada y el agente del Ministerio Público, Florecita Gámez y Jesús Alberto Arellano, respectivamente, acudieron a dar fe de los hechos, ordenando el traslado del cadáver al anfiteatro del Hospital Universitario, mientras los peritos levantaban evidencias.

Mientras tanto, el presunto responsable quedó bajo custodia policiaca.

IRAM OVIEDO