10 de enero de 2013 / 01:31 a.m.

Aunque desconoce las declaraciones de los involucrados, la edil panista sostuvo que la autoridad correspondiente mantiene las indagatorias para deslindar responsabilidades.

Monterrey.- • Tras presentarse nuevas evidencias sobre lo que realmente ocurrió la tarde del 25 de agosto del 2011 en el casino Royale, la alcaldesa de Monterrey, Margarita Arellanes, refrendó que el caso y la posible implicación de funcionarios de la administración siguen abiertos.

Aunque dijo que desconocía el extracto de las declaraciones de empleados publicado ayer en Milenio Monterrey, la edil panista sostuvo que la autoridad correspondiente mantiene las indagatorias para deslindar responsabilidades.

Por otra parte, negó que los propietarios del terreno se hayan acercado a la administración para manifestar su intención de que se reabra el casino o se instale otro tipo de giro comercial.

  Luis García