30 de noviembre de 2013 / 05:22 a.m.

Una inspección confirmó el viernes que no hay daños estructurales en las gradas del estadio que será sede del partido inaugural de la Copa del Mundo y se prevé que más de 1.300 trabajadores retomen sus actividades a comienzos de la próxima semana, dijo la empresa constructora.

Fue una buena noticia para los organizadores locales del Mundial y para la FIFA, que el miércoles se preguntaban si el estadio de Sao Paulo estaría listo para el juego del 12 de junio después de que una grúa se desplomó mientras alzaba una estructura de metal de 500 toneladas para el techo, lo que provocó la muerte de dos trabajadores y considerables daños en parte del recinto.

Sigue siendo poco probable que el estadio del Corinthians esté terminado para finales de diciembre como exige la FIFA, pero dado que no presenta daños estructurales, y la pronta reanudación de las actividades de construcción, está prácticamente garantizado que estará listo para el primer partido en algo más de seis meses.

Odebrecht, la poderosa empresa constructora brasileña detrás del proyecto de estadio del Corinthians y otras tres sedes del Mundial, dijo que ingenieros y funcionarios de defensa civil estaban el viernes en el lugar de construcción. Representantes de la empresa alemana Liebherr, que construyó la grúa, también estuvieron presentes.

"Odebrecht reitera que la estructura de las gradas no estuvo en peligro", dijo la constructora en un comunicado.

La estructura de metal que levantaba la grúa cayó en la parte superior de las gradas, con lo que dañó parte del techo ya instalado y cortó una pantalla gigante de LED que se extiende a lo largo de la fachada exterior del estadio.

Las autoridades de defensa civil únicamente cerraron la parte en que se produjo el accidente y Odebrecht dijo que 1.350 trabajadores regresarán al sitio de construcción el lunes después que termine el período de luto.

El ministerio de Trabajo dijo que Odebrecht tenía prohibido utilizar las otras nueve grúas en el lugar hasta que pueda demostrar que "las medidas de seguridad están implementadas y no hay más riesgo de accidentes".

La investigación sobre la causa del accidente seguía su curso, y la policía planeaba entrevistar al operador de la grúa, pero los interrogatorios se aplazaron hasta la próxima semana.

Un inspector de policía dijo a The Associated Press que el operador de la grúa de momento no es sospechoso de ningún delito, pero lo consideran un testigo clave del accidente.

"No podemos decir nada acerca de la responsabilidad todavía, pero estaba justo allí donde se produjo el accidente y será muy importante escuchar lo que él tiene que decir", dijo el inspector Luiz Antonio da Cruz en una entrevista telefónica.

Según los testigos, el operador saltó de la máquina cuando se dio cuenta que se estaba cayendo y aún tenía adherida la enorme estructura de metal del techo.

"Tenemos que saber lo que vio, lo que sabe", dijo Cruz.

La prensa brasileña informó que el operador estaba conmocionado tras el accidente y se le permitió regresar a su hogar. Cruz dijo que la policía hasta el momento sólo ha hecho una solicitud informal para hablar con él.

Las autoridades de defensa civil dijeron que estaban siguiendo tres líneas de investigación: un error humano, problemas mecánicos o inestabilidad en el terreno debajo de la grúa.

Un ingeniero de seguridad supuestamente advirtió a su supervisor de posibles problemas con la firmeza del suelo alrededor del estadio debido a las lluvias recientes, pero los gerentes hicieron caso omiso de sus preocupaciones, afirmó el jueves un líder sindical.

Odebrecht negó rotundamente la acusación.

Cruz dijo que también habló con el ingeniero a cargo de la operación de la grúa en el momento del accidente, quien negó cualquier acto indebido.

"Me dijo que habían realizado operaciones similares varias veces antes en el lugar y no había pasado nada", dijo el inspector.

AP