28 de agosto de 2013 / 08:10 p.m.

Delgado como un fideo; tal es la impresión que causa Novak Djokovic, el serbio que lucha por conservar el número uno del tenis mundial en el Abierto de Estados Unidos.

Dueño de una elasticidad asombrosa para cubrir toda la cancha y de una cuota de energía inacabable para jugar partidos maratónicos, "Nole" es un obsesionado de la preparación física, además de cumplir estrictamente una dieta sin gluten, productos lácteos y poca azúcar.

Atribuye su éxito —seis títulos de Grand Slam— a los cambios que hizo hace tres años en sus hábitos nutricionales.

Tanto así que en el marco el US Open publicó un libro con consejos sobre alimentación. El libro es titulado "Serve to Win" en inglés, o "Servido para Ganar" en una traducción literal al español.

Cuando acude a un restaurante, Djokovic exige al mesero que se asegure que el agua no esté muy fría porque ello detiene el flujo de la sangre a los músculos.

La guía de la ATP señala que el serbio pesa 80 kilos (176 libras) para su estatura de 1,88 metros (6,2 pies).

A Djokovic, de 26 años, le fascina hablar sobre su alimentación.

"Esta dieta en particular me cambió la vida de una manera positiva, y mi comportamiento dentro y fuera de la cancha", dijo Djokovic tras vencer en sets corridos a Ricardas Berankis la noche del martes por la primera ronda del US Open.

Su dieta es rica en vegetales, pescado, frutas, lentejas, frijoles y nueces, todo orgánico. Al comer evita cualquier tipo de distracción. Hasta su perro, "Pierre", sigue la dieta.

¿Demasiado obsesivo?

Djokovic asegura que con su libro no tiene la intención de alterar las costumbres de comer de otros: "Lo que es bueno para mí no necesariamente significa es que se bueno para los demás. Todos somos diferentes. Pero uno siempre intenta mejorar como persona y como jugador. Siempre he tenido una mente abierta sobre la medicina deportiva, sobre la nutrición y sobre estar saludable porque es parte de mi trabajo y de mi vida".

Empezó la dieta a fines de 2010 y el año siguiente se coronó campeón del Abierto de Australia, Wimbledon y el US Open. Ganó otras dos veces en Australia.

Su dieta ha sido tema de discusión en Flushing Meadows.

Caroline Wozniacki, la ex número uno del tenis femenino, quiere que su perrito "Bruno" pueda jugar con "Pierre". Djokovic dijo que eso está bien pero que los dos no podrán comer juntos por sus dietas.

Rafael Nadal señaló que no cree en la dieta sin gluten al calificarla como una moda pasajera: "Ahora parece que es grandioso. Dentro de tres o cuatro años encontraremos otra cosa que será grandiosa también y la libre de gluten ya no funcionará. Yo no la hago y estoy feliz con una dieta normal".

El español, que puede escalar a la cima del ránking si gana el torneo sin que Djokovic llegue a la final, también ofreció un consejo al respecto al comentar que "todas las pequeñas cosas ayudan si no te vuelves loco".

Pero Djokovic no sólo piensa en la dieta estos días. Atento al asedio de Nadal y una serie de derrotas dolorosas esta temporada, añadió un nuevo colaborador a su equipo. Se trata de Wojtek Fibak, un polaco que fue un Top 10 y ex técnico de Ivan Lendl, para que le ayude en lo táctico junto a su entrenador de siempre, Marian Vajda.

Ap