5 de diciembre de 2013 / 01:28 a.m.

Monterrey.- La Procuraduría General de la República consignó a la mujer que fue sorprendida el fin pasado semana en la Central de Autobuses, en posesión de casi tres kilos de la droga denominada “cristal”.

Al establecerse que desconocía las actividades de su familiar, la hija de la señora fue liberada por el Ministerio Público Federal, bajo las reservas de ley.

Guillermina García Torres, de 56 años de edad, se encuentra a disposición del juzgado sexto de Distrito, enfrentando cargos por delitos contra la salud.

La imputación es posesión de metanfetaminas con fines de comercio, en su variante de venta, según un informe de la delegación local de la PGR.

Su hija, Sandra Eloísa Aguilar García, de 36 años, recuperó su libertad al vencerse el término de la averiguación, dentro de la cual argumentó que no sabía la existencia de la droga.

Ambas fueron detenidas alrededor de las 19:30 horas del pasado viernes 29 de noviembre, cuando se hallaban en la Central de Autobuses de Monterrey.

Fueron elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones quienes remitieron a la madre e hija, al sorprenderlas en actitud sospechosa en el inmueble ubicado en la avenida Colón y Villagrán.

Bajo una faja elástica, Guillermina ocultaba cuatro paquetes confeccionados con cinta adhesiva de plástico negra.

Del análisis respectivo se desprendió que era clorhidrato de metanfetamina, conocida como “cristal”, cuyo peso total fue de 2 kilos con 809 gramos.

En los cuestionamientos iniciales de los agentes ministeriales se estableció que ambas mujeres se dirigían a Houston, Texas, siendo acompañados por dos niñas de 10 y 13 años, también hijas de Guillermina.

En sus declaraciones, García Torres relató que le pagarían 1 mil 500 dólares por entregar el estupefaciente en la mencionada ciudad, y que realizaba una o dos entregas por mes.

Entre sus pertenencias también tenía 45 dólares, una maleta con ropa diversa y un teléfono celular.

Agustín Martínez