ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN
29 de agosto de 2013 / 01:26 p.m.

Guerrero • La Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) aclaró que devolverá los rifles Heckler & Koch (H&K) despojados a la Policía Municipal de Tixtla, durante el jaloneo del lunes 26 de agosto.

 

Gonzalo Molina González, promotor de la CRAC en el municipio de Tixtla explicó que los policías comunitarios en dicha demarcación no utilizan más que armas de bajo calibre, entre ellas escopetas, rifles y pistolas.

 

"Se las quitamos porque con esas armas nos apuntaron y solamente cuidamos que no lo hicieran, pero de ninguna manera pretendemos quedarnos con ese tipo de armamento", aseguró.

 

Admitió que durante el enfrentamiento a golpes que se registró el lunes, los comunitarios que ocasionalmente coordina despojaron a los preventivos municipales de los dos rifles H&K, un arma de fabricación alemana considerada más letal que el AK-47 de manufactura rusa.

 

También tienen otros dos rifles de alto poder y una escopeta, lo que da un total de cinco armas de fuego aseguradas el 26 de agosto.

 

Aseguró que todas están guardadas y no se utilizan en los recorridos de los comunitarios, por lo que espera pronto haya condiciones para regresarlas a la corporación municipal.

 

Comentó que antes del lunes la relación entre la preventiva de Tixtla y los grupos incorporados a la CRAC era menos tensa, sin embargo se complicó luego de la toma del ayuntamiento.

 

A cuatro días del jaloneo, dijo que ya se busca la comunicación correspondiente para devolver los rifles, aunque señaló que plantearán la necesidad de que ambas partes se comprometan a manejarse con respeto.

 

Molina González sostuvo que el sistema de seguridad, justicia y reeducación de la CRAC no se sustenta en el uso de armas, esas en realidad sólo sirven para inhibir la presencia de grupos de delincuentes, ya que la base del sistema es la organización comunitaria y el proceso de reeducación.