17 de febrero de 2013 / 11:05 p.m.

Con El Troncón, Zacatzonapa, Tecoltzintla y El Potrero suman ya siete las localidades que toman las armas para defenderse de la delincuencia organizada.

Guerrero • Las comunidades de El Troncón, Zacatzonapa, Tecoltzintla y El Potrero, pertenecientes a Tixtla, en Guerrero, se declararon en autodefensa contra la delincuencia común y organizada, bajo el argumento de que hasta la fecha las autoridades no han garantizado la seguridad personal y patrimonial de sus habitantes.

Con pancartas color fluorescente rotuladas con la leyenda “Comunidades unidas contra la delincuencia”, un grupo de 40 hombres armados con rifles, escopetas y machetes se apostaron sobre la carretera estatal que comunica a Tixtla con el vecino municipio de Mochitlán.

Con estas cuatro ya son siete las localidades de Tixtla que toman las armas para defenderse, ya que antes lo hicieron Atliaca, Acatempa y El Durazno.

A diferencia de Atliaca y Acatempa los habitantes de estas cuatro comunidades no han sufrido ataques directos del crimen, pero en sus cerros han sido encontrados cuerpos de hombres y mujeres mutilados, ahí se liberan a secuestrados que quedan en condiciones lastimosas y se sabe que la ruta recién inaugurada por el gobierno estatal se utiliza como paso de delincuentes.

“"Les queremos decir que ya no vengan aquí a hacer sus chingaderas, que se vayan y que no regresen. Nosotros queremos la paz"”, señalaron los hombres que sin asumirse como dirigentes, se pusieron al frente del grupo.

Llevados por la inercia de movimientos anteriores, los hombres de dichas comunidades se apostaron sobre la carretera con armas, paliacates y capuchas, lo que les valió un discreto llamado de atención de los policías comunitarios que llegaron de Acatempa y Ayutla de los Libres para asesorarlos.

La mañana del domingo, hasta Tecolcintla llegó Arturo Campos, comandante de la Casa de Justicia que la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) tiene el El Paraíso, localidad perteneciente al municipio de Ayutla de los Libres.

El les explicó que un policía comunitario tiene la obligación de traer el rostro descubierto para que la población no sepa quién es, además les dijo que esta figura debe nombrarse en asamblea y por ningún motivo cargar a cuestas el señalamiento de haber incurrido en alguna actitud ilegal.

Les habló sobre las diferencias que hay entre la CRAC y la autodefensa de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), para que tuvieran el cuidado de no generar confusiones entres los habitantes de sus comunidades.Primer gesto de rebeldía

“"Esta es la primera vez en que nosotros tenemos esta expresión de rebeldía, venimos a decirle a la delincuencia que no queremos que se vengan a estacionar por estos lugares, por eso nos vamos a organizar de mejor manera"”, apuntó el dirigente de la nueva autodefensa.

Anunciaron el inicio de un trabajo de revisión en las comunidades para detectar a todos aquellos ciudadanos que sean conocidos por dedicarse a la comisión de delitos, se les informará que deben cambiar o exponerse a ser objeto de reeducación, por que ya han tomado la decisión de adherirse a la CRAC.

Entre las cuatro comunidades hay una población aproximada de 2 mil 500 habitantes, los que todavía están por tomar el acuerdo de cuantos grupos integrarán.

Tiradero

Un hombre de aproximados 60 años se cubre el rostro con un paliacate y después se anima a explicar las razones por las que tomó su machete y se sumó al movimiento.

“"En ese cerro que tenemos enfrente apareció una señora asesinada y violada; era administradora de una casa de empeño, de esas donde se empeñan las mujeres y dice el alcalde que no pasa nada"”.

Continuó: “"En los Ojitos de Agua apareció un descuartizado, enfrente del rancho Tixtla apareció otro difunto y más adelantito otro; es un secreto a voces que por estos rumbos hay enterradas osamentas de gente que han venido a tirar"”.

Dijo que a las señoras que venden elotes en el centro de Tixtla les quitan la ganancia del día impunemente, pese a que los policías locales se dan cuenta de ese tipo de extorsiones.

Por eso los habitantes de la zona ratificaron su determinación de asumir el control de sus caminos.

ROGELIO AGUSTÍN ESTEBAN