28 de abril de 2013 / 09:36 p.m.

Con el triunfo en el Clásico 97, el Monterrey confirmó que de la mano de su defensa, su regreso al protagonismo va en serio.

En los más recientes partidos de Liga y Concacaf, los Rayados han mandado un mensaje que hasta la victoria de este sábado ante Tigres en Volcán ha comenzado a tomar sentido: su crecimiento en la recta final del semestre tiene como punto de partida su solidez defensiva.

El defensa central José María Basanta, destacó el avance del equipo en todas las líneas, no solo en su área donde solo han recibido un gol en los últimos cinco juegos entre Liga y Concacaf.

"Es muy bueno, creo que el orden se está manteniendo, la intensidad, la concentración, eso hace que los resultados también se den. "La mejora es de todo el equipo, es un bloque. Antes por ahí quedaba muy dividido, se está replegado bien tanto a la ofensiva como a la defensiva, esto hace que ya no se generen huecos, antes por ahí los recorridos de nosotros eran muy largos, ahora se está mejorando, el equipo está muy metido en ese sentido, muy concentrado, cada quien está haciendo su deber al cien por ciento y eso hacer que el equipo esté muy ordenado”, comentó.

Ayer, no fue un día más de práctica en El Barrial. El Monterrey se entrenó con el envión anímico de saberse superior a Tigres, con miras a la Final de vuelta de la Concacaf, este miércoles en el Tecnológico.

“Obviamente es muy alegre el entrenamiento sabiendo que se sacó un buen resultado ante el rival que uno siempre quiere ganar. Pero esto también sabemos que sigue, no se puede festejar mucho si no mentalizarse en lo que viene, y lo que viene es el miércoles que tenemos que terminar este torneo levantando la copa que es el objetivo. "Hay que cambiar el chip, ya pensando en Santos sabiendo que es una Final, que es uno de los objetivos que tenemos en este semestre, tomarlo como tal sabiendo que tenemos un partido donde tenemos que ganar para salir campeón”, externó.

"La ilusión está, nosotros también la tenemos, la realidad indica que estamos a 90 minutos muy importantes, en los cuales una desatención te puede dejar sin la copa, entonces tenemos que estar muy metidos, concentrados, con el entusiasmo que genera la gente, que generó haber ganado el Clásico y darle estos 90 minutos para poder cumplir con el objetivo", agregó.

Jaime Garza