13 de febrero de 2013 / 02:22 p.m.

 Monterrey.- • En una sociedad cada vez más deteriorada, los casos de niños plagiados, y luego asesinados, han ocurrido con cierta frecuencia en los últimos años.

Dichos crímenes, como el del pequeño Moy, en Guadalupe, han consternado a la comunidad, y también han dejado ver la falta de valores entre las personas.

En Mina, Nuevo León, se registró el caso de Andrea Esmeralda Reyes Leos, de 7 años, cuyo cuerpo calcinado fue encontrado el 2 de marzo de 2010 en una casa abandonada de la colonia La Loma, tras dos días sin que se supiera de ella.

Horas después la policía capturó a un joven de 17 años, Daniel Eliseo Aceves Ovalle, como autor de este hecho.

Aceves Ovalle manifestó que tenía problemas con la madre de la pequeña, y la actual pareja de ella.

El viernes 23 de octubre de 2009 se reportó la desaparición del niño Mauricio Moreno Rodríguez, de tan sólo cinco años, en la colonia Blas Chumacero, en San Nicolás.

Su cuerpo fue localizado dos días después, por la madrugada, en el arroyo La Talaverna, bajo la avenida Miguel Alemán, a cinco cuadras de la vivienda.

Durante las labores de los investigadores en el sitio del hallazgo, la policía detuvo en la misma zona al albañil Jesús Guadalupe Figueroa Flores, de 27 años y quien observaba, escondido entre unos matorrales.

El sujeto confesó que ultrajó y asesinó al pequeño, al encontrarse bajo los efectos de las drogas y después de llevarlo mediante engaños.

OTROS CASOS

A principios de febrero de 2009 ocurrió un caso muy parecido en la colonia Valle de los Encinos, en Guadalupe.

En un arroyo de ese sector fue encontrado el cadáver del niño Leonardo Rodríguez Antonio, de 8 años, dos días después de que su madre lo reportara desaparecido.

Las investigaciones policiacas permitieron descubrir que la responsable del asesinato era la señora Balbina Arriaga Aguilar, de 46 años, madre del hombre con quien vivía en unión libre la mamá de Leo.

Según la indagatoria, Arriaga Aguilar argumentó haber cometido el crimen debido a que el menor era muy inquieto y lloraba constantemente.

Carlos Antonio Rodríguez Mendoza, Carlitos, de 6 años, fue visto con vida por última vez el 1 de junio de 2005. Habitaba en la colonia Los Manantiales, en las orillas del río La Silla, en Guadalupe.

Un vecino menor de edad, Edgar Jair, alias “El Chando”, de 14 años, lo llevó mediante engaños a un despoblado y después de atacarlo sexualmente lo asesinó.

Durante un día completo el niño fue buscado por sus familiares y vecinos, entre ellos el propio homicida, quien fue descubierto por las autoridades y turnado al Consejo Estatal para Menores infractores.

A finales de mayo de 2005 la policía investigadora capturó en Guadalupe a José Juan de León Pérez, de 22 años, y a su novia Ivonne Alejandra Martínez Hernández, de 18.

Ellos fueron señalados como responsables del plagio, violación y asesinato de la niña Karina Lizeth Dimas Guzmán, de tan sólo 10 años.

A ella la privaron de la libertad en la bodega de una tienda de conveniencia donde laboraban, en la colonia La Quinta.

La mujer la llevó mediante engaños y el sujeto la asesinó de un fuerte golpe en la cabeza, después de ultrajarla y supuestamente videograbar el ilícito.

AGUSTÍN MARTÍNEZ