4 de noviembre de 2013 / 09:10 p.m.

Tottenham defendió el lunes su decisión de permitir que su arquero Hugo Lloris siguiese jugando a pesar de haber perdido el conocimiento tras un choque con un rival, en una actitud que fue criticada por el director del cuerpo médico de la FIFA y por el sindicato mundial de futbolistas.

Lloris perdió el conocimiento luego de recibir un rodillazo del delantero de Everton Romelu Lukaku el domingo en la Liga Premier. Fue atendido durante varios minutos y finalmente se le permitió seguir jugando, a pesar de que no recordaba lo sucedido.

"Debió haber sido reemplazado", sostuvo el médico de la FIFA Jiri Dvorak. "El hecho de que el otro jugador haya tenido que ponerse hielo en la rodilla indica que fue un golpe fuerte".

"Hay un 99% de probabilidades de que la pérdida de conocimiento en un episodio de ese tipo indique que hubo una conmoción cerebral", añadió.

El técnico de Tottenham Andre Villas-Boas dijo que el portero parecía en condiciones de jugar los 15 minutos finales y el jefe de los servicios médicos del club afirmó que "luego de hacer los controles correspondientes quedamos convencidos de que podía seguir jugando".

El partido terminó 0-0.

La organización caritativa especializada en lesiones cerebrales Headway dijo que Tottenham había actuado "irresponsablemente" al no reemplazar a Lloris.

Tottenham dijo que un encefalograma había revelado el lunes que Lloris no tenía lesión alguna. Pero Dvorak sostuvo que eso no había forma de saberlo durante el partido.

"Cuando uno ha perdido el conocimiento, el propio jugador tal vez no esté viendo la realidad", aseguró.

El sindicato mundial de jugadores FIFPro opinó que Villas-Boas "no supo proteger al arquero".

Agregó que el organismo "condena el que la salud y el bienestar de los jugadores queden librados a los técnicos, los asistentes o los mismos jugadores", según dijo el asesor médico de FIFPro Vincent Gouttenbarge.

"La salud y el bienestar de los jugadores debería ser la primera prioridad y privar por sobre cualquier otra consideración", afirmó el especialista.

Las reglas de la Asociación de Fútbol Inglesa estipulan que un jugador que ha permanecido "inmóvil y sin responder a indicaciones verbales luego de sufrir una lesión cerebral" no debe volver a jugar ese mismo día, pero que se pueden hacer excepciones si el jugador experimenta "una alteración transitoria de su nivel de conciencia".

"Si hay alguna duda, deja al jugador afuera", dijo Dvorak.

AP